Beijing (AsiaNews) - La Comisión Central para la inspección y la disciplina del Partido Comunista de China ha abierto una investigación formal contra Ji Wenlin, durante diez años brazo derecho del poderoso ex "zar de la seguridad nacional " Zhou Yongkang (ver foto). Los investigadores de la Comisión - el órgano ejecutivo del Partido, que tiene el poder para remover cualquier funcionario ( con la excepción de los miembros del Buró Político ) - acusan a Ji de "graves violaciones disciplinarias", un eufemismo usado a menudo para indicar la corrupción o malversación. El término también esconde la excusa legal para justificar las purgas dentro del partido.
Según varios analistas de Hong Kong esta investigación es "la última ofensiva " contra el grupo vinculado a Zhou, quien sería el verdadero objetivo del actual presidente Xi Jinping. Vinculado al Gobierno encabezado por Hu Jintao, Zhou ha dirigido con poderes absolutos campañas de represión política y ataques económicos contra los opositores; ha multiplicado el presupuesto asignado a las agencias de seguridad interna, ha ejercido el papel de inquisidor para el Partido. Para Willy Lam, un gran conocedor de la política china, de hecho Zhou " inventó la moderna represión en China".
En el transcurso de la década, dirigido por Hu, escribe Lam, "el papel de Zhou se ha vuelto muy centralizado y muy criticado por la sociedad civil. Gracias a la autoridad ilimitada que se le ha concedido, ha introducido algunas de las medidas más represivas en la historia de China moderna, ha proporcionado la seguridad pública los fondos y los poderes que él nunca tuvo, creó el sistema legal que permite a la policía detener a cualquier persona (sin ir a un juez), hasta un máximo de 6 meses. Sus reformas han permitido la persecución impune de los líderes religiosos, activistas de derechos humanos y disidentes".
Por el momento, además de Ji están siendo investigados varios funcionarios más leales a Zhou: Guo Yongxiang, ex vicegobernador de Sichuan, y Li Dongsheng, ex Viceministro de Seguridad Pública. Zhang Ming, investigador de ciencias políticas en la Universidad de Renmin, cree que las autoridades están "ahora buscando" pruebas para encastrar a Zhou pero "no está claro" si estas se harán públicas.








