Hijos de un derecho menor: el sufrimiento de los niños en las familias de los disidentes chinos

En un informe publicado por Chinese Human Rights Defenders se relatan las historias de niños y jóvenes que son víctimas de la represión de los derechos humanos. El caso extremo de He Fengmei, recluida en un hospital psiquiátrico de Henan y separada de su hija un mes después del parto. El niño que es rechazado en todas las escuelas porque su padre, abogado, defendió a los activistas. Los niños de Xinjiang internados en los colegios como "huérfanos" para desarraigarlos de sus familias.

Milán (AsiaNews)- Incluso los niños más pequeños en la República Popular China son víctimas directas de la represión de cualquier forma de disidencia. Ésta es la escalofriante conclusión que se desprende del nuevo informe "Si desobedezco, también sufrirá mi familia", publicado ayer por Chinese Human Rights Defenders (CHRD), una coalición de ONG comprometidas en la defensa de los derechos humanos en China. El estudio, que recoge las noticias del año 2023, centra la atención en todas las formas de castigo colectivo que afectan a las familias de aquellos que se han expuesto en la batalla por las libertades en China. Pero - junto con el arresto de cónyuges o las separaciones forzadas de miembros de una familia - lo que llama la atención en las historias recopiladas por el CHRD es una serie de formas de intimidación que utilizan las autoridades chinas y que también afectan directamente a los hijos de los disidentes.

Emblemático en este sentido es el caso de He Fengmei, una mujer de Henan que protestó en 2020 contra las vacunas chinas para el Covid que se consideraban inseguras. Ella y su marido fueron arrestados uno después del otro por la policía en octubre de 2020. La mujer, su hijo de 6 años y su hija de 4 años fueron encerrados en el psiquiátrico Henan Xinxiang Gongji. En ese momento He Fangmei estaba embarazada de cinco meses y dio a luz a una niña en febrero de 2021. Un mes después, fue arrestada y trasladada al centro de detención de Xinxiang, separándola de la recién nacida, que quedó en el hospital psiquiátrico junto con sus otros hijos. Tiempo después, la niña fue colocada en un hogar de guarda, sin el consentimiento de sus padres o familiares próximos. Pero los otros dos niños permanecieron en el hospital psiquiátrico a pesar de las súplicas de sus familiares para que los confiaran a su cuidado.

Cuando los abogados de la Sra. He finalmente obtuvieron permiso para visitarla en prisión por primera vez a finales de 2022, también intentaron ver a los niños en el hospital psiquiátrico. Los guardias de seguridad les impidieron pasar de la puerta y dijeron que no tenían información al respecto. A principios de 2024 un grupo de activistas contó que funcionarios del gobierno local se presentaron en la casa del hermano de He Fangmei para intentar que la madre, de 75 años, renunciara a la custodia de sus nietos. El pasado 1 de abril los dos niños - debido a las presiones - también fueron trasladados del hospital psiquiátrico y nadie sabe dónde se encuentran ahora.

Otro caso denunciado es el de los cuatro hijos del activista y artista Wang Zang, en prisión desde 2020, y de su esposa, también detenida entre 2020 y 2022. La madre de Wang Zang intervino para hacerse cargo de los niños, pero la policía la colocó bajo estrecha vigilancia. Llegó incluso a impedirle recibir paquetes de amigos y benefactores con comida y ropa para los niños. Después que fue liberada el 16 de diciembre de 2022, los niños regresaron con su madre pero las amenazas no terminaron: la policía de Chuxiong ordenó a la mujer que dejara de publicar en las redes sociales sobre su marido encarcelado o correría el riesgo de que sus hijos terminaran en un orfanato.

Otro caso impresionante es el de Quanquan, hijo del abogado de derechos humanos Wang Quanzhang, excarcelado en junio de 2020 pero sometido a rígidas medidas de vigilancia que también afectan a la vida del niño. En octubre pasado pasó una entrevista y una prueba escrita para ser admitido en una nueva escuela. Los padres pagaron la matrícula e inscribieron a Quanquan en quinto grado. Pero el niño sólo pudo asistir un día, porque la administración de la escuela debió ceder a la presión de las autoridades y le retiró la admisión. En marzo, 20 agentes de policía se presentaron en una escuela media de la provincia de Guangdong apenas diez días después de que el niño comenzara a asistir. “Una vez más lo obligaron a abandonar la escuela”, comentó la madre con impotencia.

Otra forma de presión es la negativa a conceder pasaportes a los hijos, lo que les impide ir a estudiar al extranjero. El abogado de derechos humanos Li Heping estuvo detenido entre julio de 2015 y abril de 2017 y condenado a tres años de prisión por "subversión del poder del Estado". Su esposa Wang Qiaoling escribió extensamente sobre los reiterados esfuerzos del gobierno para impedir que sus hijos reciban una educación adecuada. En un ensayo, relató con tristeza que su hijo, que entonces tenía 17 años, ya ni siquiera quería postularse para universidades extranjeras. “Me miró – cuenta – y dijo: 'Mamá, olvídalo. Aunque me hagan una oferta, nunca podré obtener un pasaporte'”.

Por último, un capítulo especial merecen los niños de las regiones autónomas del Tíbet y Xinjiang, separados de sus padres debido a las campañas del gobierno chino para "reprimir enérgicamente" la identidad cultural y religiosa local, que Beijing considera una peligrosa deriva autonomista. Según fuentes de las Naciones Unidas, hasta un millón de niños tibetanos se ven obligados a asistir a internados para asimilarse a la cultura de la mayoría Han. Pero también en Xinjiang se estaría produciendo una importante expansión del sistema de internados públicos, donde incluso a los niños más pequeños se los separa de sus padres, "que están en el exilio o internados". Las autoridades chinas tratan a estos niños como "huérfanos".

 

Secciones

Ecclesia in Asia
Mondo russo
Indian Mandala
Lanterne rosse
Porta d'Oriente
Asia Today

Ver también

  • Bangkok: amnistía para las protestas de ayer, pero no para las de hoy

    La Cámara de Representantes ha dado luz verde a la "Ley para la promoción de una sociedad pacífica". Se beneficiarán de esta medida, que cuenta con apoyo transversal, tanto los monárquicos que protagonizaron los bloqueos de 2008 como los partidarios de Thaksin que asediaron el centro de la capital en 2010. Quedan excluidos los condenados por el controvertido delito de "lesa majestad".

  • Teherán recluta a menores para operaciones de policía y seguridad

    Desde distintos lugares del país llegan relatos anónimos sobre el uso de niños en puestos de control o en actividades policiales. El régimen alimenta la propaganda bélica exhibiendo armas y equipos en las escuelas. Algunos lo interpretan como una señal “del colapso económico” de la República Islámica, pero otros hablan de los “esfuerzos” de los ayatolás por cultivar la ideología y la propaganda entre las generaciones más jóvenes.

  • Chow Hang-tung: 'Mi huelga de hambre en una celda para no olvidar Tiananmen'

    En un mensaje escrito desde la cárcel, la abogada –que fue juzgada junto con Lee Cheuk-yan y Albert Ho por las vigilias del 4 de junio en Victoria Park– relata el sentido de la resiliencia en la memoria de la masacre de 1989 en Beijing, mientras las autoridades de Hong Kong cubren con una multitud de puestos ambulantes el vacío provocado por la represión. "El 4 de junio es una cuestión de principio, nuestra protección más confiable contra la perpetuación de la dictadura y del culto al poder".

AsiaNews Weekly
Las noticias de Asia que importan

Suscríbete al boletín para recibir cada semana noticias verificadas, análisis y reportajes de los países asiáticos.

Suscríbeteal boletín
P.I.M.E. Centro Missionario
Agenzia Fides
P.I.M.E. Brasil
Radio Mondo
Mondo e Missione
P.I.M.E. U.S.A.
TV 2000