Daejeon (AsiaNews) - La Iglesia de Asia, compuesta de muchas comunidades distintas y entre ellas diversas, "no debe fijarse demasiado en los números y las estadísticas. En su lugar debe dar testimonio, incluso cuando se trata de un número pequeño, del amor de Cristo y por el Evangelio. Francisco nos invita a ser más y más misioneros, nos empuja al diálogo con los no creyentes. Permaneciendo siempre cristianos, sobre todo en las palabras y los gestos". Lo dice a AsiaNews, el arzobispo de Manila, el cardenal Luis Antonio Tagle, justo antes de la misa de clausura de la VI Jornada de la Juventud Asiática en Daejeon, Corea del Sur.
El prelado, que dirige uno de diócesis de Asia más dinámica del mundo, asistió al encuentro del Papa con una representación de los obispos asiaticos que tuvo lugar en la mañana en el santuario de Haemi: "El Papa nos ha dado una sacudida, nos recordó que nuestra primera prioridad debe ser misionero especialmente entre los no creyentes. La Iglesia asiática es una Iglesia viva, que extrae su sabia y su energía por el Evangelio y por el deseo de comunicarla a los que no le conocen. Los números no son lo importante, lo importante es el testimonio".
Debemos, dice el obispo, "siempre expresar nuestra cercanía a las personas entendida en el sentido más amplio posible, dar un buen ejemplo y continuar avanzando con la luz y la alegría del Evangelio. El Papa nos recordó y nos recuerda con su misión diaria que nuestra tarea es continuar con su mensaje. Convertirse de nuevo, cada día más y más, misioneros en Asia y para Asia.








