Moscú (AsiaNews)- Hay polémica en Rusia debido a la decisión del gobierno, aprobada por el Kremlin, de destruir los productos agroalimentarios importados en el país, en violación al embargo trabado por Moscú en respuesta a las sanciones occidentales por la crisis en Ucrania.
La medida fue propuesta por el Ministro de Agricultura, Aleksandr Tkachev, y luego aprobada por el presidente Vladimir Putin, quien esta semana firmó un decreto, según el cual los productos prohibidos serán destruídos a partir del 6 de agosto. Estarán a cargo del secuestro y la inmediata destrucción de las mercaderías el Servicio Federal de Aduanas y Rosselkhoznadzor y Rospotrebnadzor, los dos entes que controlan la calidad de los productos agrícolas y los derechos de los consumidores respectivamente.
Por lo que escribe el 3 de agosto el periódico Kommersant, el cual cita una fuente del Ministerio de Agricultura, los productos embargados que hayan entrado en la Federación serán destruidos incluso dentro del territorio ruso, y no solamente en la frontera. Según los dichos del medio, en las próximas semanas las autoridades rusas podrían hacer inspecciones en los negocios y en las actividades comerciales sobre todo el territorio federal.
La medida fue fuertemente criticada tanto por la política como por la sociedad civil y las comunidades religiosas. El periódico Vedomosti escribió que la destrucción de productos alimentarios en un país que en el curso de su historia ha sufrido a menudo el hambre y las privaciones "hace surgir muchos problemas éticos". El diputado Andrei Krutov propuso al gobierno que no destruya las mercaderías sino que éstas sean enviadas al este de Ucrania, donde está en curso el conflicto entre separatistas prorrusos y fuerzas leales al gobierno central. El Consejo para el desarrollo de la sociedad civil y los derechos humanos ha observado que los productos podrían ser consignados y enviados a orfanatos y asilos de ancianos.
Por su parte, el presidente de la Federación de las comunidades judías en Rusia, Aleksandr Boroda, propuso dar en beneficencia a los orfanatos y personas sin techo las mercaderías destinadas a la destrucción.“Creemos que dar los bienes secuestrados en beneficencia a los necesitados sea un modo más racional y justo de utilizarlos que destruirlos”, declaró Boroda en una comunicado de prensa.
Moscú lanzó sus contra-sanciones el 6 de agosto de 2014, prohibiendo la importación de la UE, EEUU, Canadá, Australia y Noruega de pescado, carnes, fruta, verdura y productos lácteos. El embargo fue extendido este años hasta el 6 de agosto de 2016, como respuesta a la prolongación de las sanciones decididas por la UE y los EEUU.








