Daca (AsiaNews) - Bangladés ha alcanzado un nuevo "récord" en cuanto a la propagación del virus VIH y los consiguientes casos de SIDA registrados en el país: en 2022 se detectaron 1.250 nuevas infecciones, la cifra más alta de la historia. Un aumento significativo en comparación con los 658 casos diagnosticados en 2020 y los 729 de 2021. Los datos, del Departamento de Sanidad, revelan un aumento de 303 pacientes más que en el año anterior.
En la actualidad hay unas 10.000 personas con sida en el país, pero hasta el 1 de diciembre de 2017 había la mitad: 5.586. Los casos se concentran principalmente en las divisiones de Daca (54%), Chittagong (20%), pero también en Khulna (10%) y Sylhet (6%). De las personas que se sometieron a las pruebas y dieron positivo este año, la mayoría son ciudadanos corrientes, seguidos de hombres "trabajadores del sexo". El aumento del número de casos detectados y de personas que saben que están infectadas se debe a la labor cultural que han iniciado las instituciones. Un ejemplo es el programa creado el año pasado para detectar la infección por VIH en las nueve prisiones de Bangladés. Gracias a él, en 2022 se diagnosticaron siete casos entre reclusos infectados por el virus debido al consumo de drogas y al estado de las jeringas.
Aunque la división de Daca sigue siendo la que registra el mayor número de casos absolutos y nuevos, también se está produciendo una escalada en las zonas periféricas del país. Prueba de ello son las miles de muertes que se producen cada año a causa del sida porque los infectados no quieren o no pueden recibir tratamiento, como en el caso del subdistrito bangladesí de Ukhiaun, situado en la región de Cox's Bazar, división de Chittagong, donde hay un campamento habitado por desplazados rohingya.
Mientras hoy se celebra el Día Mundial del Sida, el Ministerio de Sanidad de Bangladés ha puesto en marcha diversos programas para hacer frente a la creciente crisis. Los expertos sanitarios del país expresan su preocupación por el aumento del riesgo de infección por sida entre la población, debido a que los pacientes identificados evitan el tratamiento. Muchas personas con sida prefieren no revelar públicamente su condición, por miedo al estigma social.
El Dr. Edward Pallab Rozario, responsable del sector sanitario de Caritas Bangladés, informó también a AsiaNews de una disminución de los fondos internacionales para hacer frente a esta emergencia: "Aquí hay poca conciencia del contagio, y el intercambio de agujas entre drogadictos está muy extendido".
Cáritas Bangladés, que trabaja para apoyar a los enfermos de SIDA y a sus familias, lleva a cabo históricamente programas de sensibilización sobre el tema en escuelas y universidades. Sin embargo, Rozario señaló que los recortes de fondos han hecho que se suspenda su anterior iniciativa de proporcionar también ayuda en efectivo a quienes dan positivo en las pruebas del SIDA.








