Yakarta (AsiaNews) - La sorpresiva decisión del presidente indonesio Prabowo Subianto de conceder el indulto a dos ex rivales políticos ha provocado una ola de indignación en la opinión pública y la sociedad civil. La medida, interpretada por muchos como una maniobra para consolidar el apoyo parlamentario y abrir una alianza con el Partido Democrático Indonesio de Lucha (PDIP), ha provocado acusaciones de oportunismo político y ha puesto en tela de juicio la coherencia del sistema judicial.
El presidente concedió la amnistía a Hasto Kristiyanto, secretario general del PDIP, que fue condenado la semana pasada a tres años y medio de prisión por sobornar a un funcionario electoral para asegurar un escaño a un fugitivo. La medida cancela la pena, pero no la condena, y por lo tanto implica el pleno restablecimiento de los derechos civiles y políticos de Hasto.
Al mismo tiempo, Prabowo ha concedido la abolitio criminis a Thomas “Tom” Trikasih Lembong, exministro de Comercio durante la presidencia de Joko Widodo (2019–2024), condenado a tres años y medio por expedir permisos de importación de azúcar que se consideran perjudiciales para el interés nacional. Según la ley indonesia, la abolitio interrumpe el procedimiento judicial y cancela la continuación del proceso, a diferencia de la amnistía que se aplica a las condenas ya impuestas.
El Ejecutivo defendió la decisión, presentándola como un paso hacia la “reconciliación nacional” y la estabilidad política. Pero asociaciones cívicas y juristas advierten que sienta un precedente peligroso. “No hay coherencia legal en nuestro sistema”, declaró a AsiaNews Koerniatmanto Soetoprawiro, profesor de Derecho de la Universidad Católica de Parahyangan, en Bandung. “En mi opinión, es claramente una maniobra política para favorecer la popularidad del presidente y las relaciones con el PDIP”.
El analista político Wisnu Rosariastoko también criticó el indulto presidencial: “Para los ciudadanos comunes no hay justicia. Cuando las élites políticas y los ricos gozan de impunidad, el mensaje es claro: la justicia solo está al servicio de los poderosos”.
La medida ha tenido un impacto político inmediato: la ex presidenta Megawati Soekarnoputri, líder histórica del PDIP, anunció que ha dado instrucciones a sus parlamentarios para que apoyen a la administración de Prabowo. Si bien la decisión ha provocado críticas generalizadas de activistas y la opinión pública, encontró un fuerte apoyo en el Parlamento nacional, donde el PDIP conserva un peso determinante.








