Manila (AsiaNews / CBCP) - En menos de 8 meses después de la anunciada visita del Papa Francisco en las Filipinas, el obispo auxiliar de Manila ha llamado al gobierno a "redoblar sus esfuerzos " para la reconstrucción de las zonas devastadas por el tifón Haiyan. Para Monseñor. Broderick Pabillo "sería una vergüenza ante la comunidad internacional, si los trabajos gestionados por la administración Aquino continúan con esta lentitud".
El Papa ha anunciado que tiene la intención de ir directamente a las zonas afectadas para llevar su apoyo a los sobrevivientes: "Filipinas será el foco de la atención mundial durante este viaje de Francisco. Tenemos que demostrar que hemos hecho algo para no dejar pasar inútilmente esta oportunidad". Según el prelado, quien encabeza la Comisión Episcopal para los Asuntos Públicos, "muchos sobrevivientes siguen viviendo en condiciones pésimas. Las cosas tienen que cambiar".
Abatiéndose sobre las islas de Visayas (centro de Filipinas) el 8 de noviembre de 2013, el tifón Haiyan (que los filipinos llaman "Yolanda") golpeó en diversos modos, al menos, 11 millones de personas; para el retorno a la plena normalidad requerirá ocho mil millones de dólares. Incluso hoy, hay más de 1.700 desaparecidos; el número de víctimas es superior a 5000, aunque el presidente Aquino quería cambiar el tamaño de las cifras, señalando que las primeras estimaciones [de más de 10.000] fueron el resultado de la reacción emocional a la tragedia, y que la cifra de muertos no es superior a 2.500.








