Hanói (AsiaNews) - La Asamblea Nacional vietnamita aprobó una medida que abre el camino a la reorganización del sistema administrativo del país a partir del 1 de julio. En primer lugar, fusionará los municipios actuales bajo el control directo del gobierno central y luego reducirá el número de provincias de 63 a 34 (en el futuro quedarán 6 municipios y 28 provincias). La decisión fue adoptada con una mayoría abrumadora del 96.4% de los parlamentarios y compromete a las autoridades locales a definir las directrices, límites y personal de las nuevas entidades antes del 30 de junio, así como de las unidades administrativas inferiores, distritos y comunas. Todo ello garantizando los derechos de los funcionarios y trabajadores involucrados y asegurando la protección adecuada de los derechos de los ciudadanos y las empresas, prestando también atención al desarrollo socioeconómico de las zonas afectadas y a las necesidades de seguridad y defensa nacional. También es fundamental que se defina el rol de los funcionarios locales de gobierno y del partido.
En los próximos días, además, la Asamblea Nacional votará sobre la enmienda constitucional que permitirá el cambio de una estructura administrativa de tres niveles (comuna, distrito y provincia) a dos, eliminando el nivel intermedio. Esta medida tendría el doble propósito de optimizar el sistema para facilitar el logro del objetivo de un crecimiento anual de alrededor del 8%, que las autoridades consideran posible y necesario para garantizar ingresos y oportunidades adecuados a los 101 millones de vietnamitas. Pero la reforma permitirá sobre todo continuar la "limpieza" del sistema administrativo del país, dando continuidad a la campaña anticorrupción conocida como "horno ardiente" que en la última década ha involucrado de diversas maneras a 200 mil personas y llevó a la destitución y en muchos casos el juicio y condena de decenas de dirigentes políticos – entre ellos dos jefes de Estado y tres viceprimeros ministros – figuras del partido y empresarios. También provocó cerca de 60 mil dimisiones voluntarias para evitar medidas más drásticas.
El objetivo es "normalizar" una realidad que presenta fenómenos de nepotismo y corrupción profundamente arraigados, haciéndola más atractiva para los inversores y garantizando una mayor participación de la población en los objetivos. Pero al mismo tiempo, con la conducción del exjefe de los servicios de seguridad y desde hace casi un año secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, también se busca evitar cualquier situación que ponga en entredicho el gobierno del país, cuyas prerrogativas y firmeza ideológica han quedado reforzadas.
Las decisiones ya están planteando dudas y también preocupación por sus posibles efectos en la estabilidad y el empleo. Se calcula, en efecto, que la reestructuración podría reducir 250 mil puestos de trabajo actuales, de los cuales 130 mil serían funcionarios y empleados públicos y el resto trabajadores con empleo parcial a nivel municipal. El ahorro estimado sería equivalente a 7.300 millones de dólares entre 2026 y 2030.








