Singapur: medidas del gobierno por las manifestaciones, temores de nuevas revueltas entre los inmigrantes
Un accidente en la calle ha desencadenado la revuelta en el barrio hindú. Calmada la protesta, el ejecutivo asegura que similares episodios "no se repetirán". Pero el malestar entre los trabajadores extranjeros se extiende. El primer ministro minimiza y asegura un "mejor gestión" hacia los inmigrantes. Sin embargo los expertos advierten: "profundizar las razones de fondo" del conflicto.

 

Singapur (AsiaNews/Agencias)- El gobierno de Singapur muestra el puño de hierro y asegura que "no se repetirán las manifestaciones de la semana pasada, las peores de la revuelta social desde 1969". El Ejecutivo de la ciudad-Estado, además anuncia "como primer paso", la venta de productos alcohólicos para este fin de semana en el enclave en el cual se iniciaron los tumultos. A desencadenar la mecha del conflicto social fue un accidente callejero que sucedió el 8 de diciembre que causó la muerte de un inmigrante de 33 años de nacionalidad hindú. Como respuesta, la comunidad protestó manifestando en el barrio conocido como "pequeña India", donde más de 400 trabajadores han realizado un día de paro.

Como resultado de los enfrentamientos con la policía resultaron 39 personas heridas, entre las cuales varios agentes; 25 vehículos o fueron dañados o incendiados. En los días pasados la policía individuó a 31 trabajadores extranjeros y los denunció a las autoridades judiciales, la mayoría eran hindúes, que podrían ser procesados con la acusación de haber fomentado los desórdenes. Éstos arriesgan hasta 7 años de cárcel y la fustigación.

El primer ministro Lee Hsien Loong invitó a los ciudadanos de Singapur a no dejar que un "incidente aislado" obscurezca la imagen de los trabajadores inmigrantes, hacia los cuales ya se demostraron sinsabores en el pasado reciente. Ellos son más de un millón en una ciudad-Estado que necesita de mano de obra extranjera, también a causa dela disminución demográfica notable en los últimos decenios, impuesto por políticas de planificación familiar. El primer ministro ordenó la creación de una especial comisión de investigación para hacer luz en las causas que han llevado a la revuelta. "Tenemos necesidad de los inmigrantes-agregó- y tenemos que entender cómo hacer para tratarlos mejor".

En respuesta a la manifestación, la policía interrogó a más de 4 mil trabajadores extranjeros. El conductor del autobús, de 55 años (ciudadano de Singapur) que causó el accidente fue dejado libre, tras el pago de una fianza. Él está acusado de homicidio culposo por negligencia cunado manejaba el vehículo.

Funcionarios del gobierno y expertos del trabajo niegan que existan posibles relaciones entre las condiciones de vida de los trabajadores inmigrantes en Singapur y la revuelta del inicio de la semana pasada. Ellos tienden hacia la tesis de un accidente aislado y apuntan el dedo contra el alcohol, factor clave en el incitar los ánimos de los manifestantes. La "pequeña India" es un pequeño enclave de la ciudad-Estado, habitada en su mayoría por los Tamil, presentes en el territorio desde fines del S XIX, en tiempos del colonialismo británico. Sin embrago, los críticos subrayan que la economía y la producción local se basan en la presencia "fundamental" de los extranjeros.

El último episodio de malestar entre los inmigrantes es del año pasado, cuando bajaron a la plaza 171 inmigrantes chinos, por lo general empleados en el transporte urbano, que protestaban por las pésimas condiciones de vida. Pero se pueden agregar casos de malestar, insatisfacciones y reivindicaciones que, hasta ahora no explotaron en verdaderas protestas públicas. "Tenemos que entender las razones profundas de la dura reacción de los trabajadores por el accidente vial", hace notar Eugene Tan, jurista laboral y docente en  la Singapur Managemet University. "La cuestión de la mano de obra emigrante-agrega-necesita respuestas inmediatas para prevenir un posible desconfianza de los inversores"

Más chica que Nueva York y sin recursos naturales, la ciudad- Estado, registró en 2010 un Producto interno bruto (Pil) de 285 billones de dólares de Singapur (unos 231 billones de dólares Usa), con un crecimiento de 14,5%, el dato más significativo de toda Asia. Sin embargo la riqueza no está distribuida en modo ecuánime y el boom económico acentuó la disparidad entre los ciudadanos, con un crecimiento de o,48 (en el 2000 era de o,444) en un parámetro entre o y 1 (desigualdad completa).

 

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