Yakarta hunde tres barcos de pesca vietnamitas sorprendidos en aguas territoriales
de Mathias Hariyadi

El presidente Jokowi dio la orden a la marina: dispara y hunde" las embarcaciones que entran de manera ilegal. Pero antes, van puestos a salvo los pescadores. Él trata de defender la producción local y evitar pérdidas de billones de dólares. Protestas de Tailandia, Filipinas, Vietnam y Malasia.


Yakarta (AsiaNews)- La marina indonesia hundió hoy a 3 barcos de pesca vietnamitas, sorprendiso en los días pasados en aguas territoriales de Anambas en Natuna, en la isla de Riau, a los largo de Sumatra. La orden de hacerlas hundir a las embarcaciones- después de haber retirado y llevados a un lugar seguro al equipaje- llegó del presidente en persona; en las últimas semanas Joko "Jokowi" Widodo inició una campaña para tutelar y proteger las posesiones marítimas, que por "decenios" fueron "fáciles objetivos" de barcos de pesca y embarcaciones extranjeras. De hecho, era praxis normal que las aguas territoriales eran usadas por naves extranjeras, sin que la precedente administración, guiada por Susilo Bambang Yudhoyono, interviniese para evitar los ingresos ilegales.

Confirmando entonces una anticipación que habían dado el mes pasado por parte del Ministro para la Pesca y la Marina Susi Pudjiastuti, Jokowi dio la vía libre para hundir las embarcaciones extranjeras, sorprendidas mientras pescaban ilegalmente en aguas territoriales. El presidente trata de tutelar embarcaciones y barcas de pesca que lleven la bandera nacional, que usan técnicas de pesca más tradicionales y menos invasoras: él quiere al mismo tiempo elevar la gloria de la marina indonesia, dentro de una óptica nacionalista y patriótica.

Tedjo Edhi Purdijatno, ministro de asuntos políticos y legales afirma que "el mensaje es claro: no pasen nuestras aguas territoriales sin los oportunos permisos". El presidente agrega el primer almirante, Manahan Simorangkir, vocero de la Marina, "emitió la orden y nosotros lo traducimos en acción". Detrás de la orden dada por Jakowi, "dispara y hunde", vemos el propósito de defender la economía y la producción nacional: el presidente también aclaró que, antes de proceder al hundimiento, todos los pescadores que estaban en las embarcaciones "antes que nada", fueran puestos a salvo.

Jokowi lamenta pérdidas billonarias en dólares por año, causadas por la pesca ilegal por parte de embarcaciones extranjeras en aguas territoriales; sin embrago la línea dura promovida por el jefe de Estado encuentra resistencias internas y extranjeras. De hecho, la decisión desencadenó protestas de las otras naciones del área, entre las cuales Malasia, Tailandia, Vietnam y Filipinas; y en las semanas pasadas el ala extremista islámica atacó al ministro Susi Pudjiastuti, la primera en anunciar el procedimiento, acusándola de incompetencia e inaptitud en cubrir un rol en el ministerio de la Pesca.

En estos días, voces de malhumor se levantaron en países vecinos, en particular de los gobiernos de Manila, Bangkok, Kuala Lumpur y Hanói, cuyas embarcaciones, por años han practicado- sin contrastes o controles- la pesca ilegal en aguas indonesias. Guía la protesta Malasia, que acusa al presidente Jokowi de reavivar el nacionalismo interno indonesio contra los vecinos, como ya había sucedido en los años 60 durante el mandato del primer presidente Sukarno.