Nuevo sacerdote malayo: en la JMJ de Colonia descubrí el profundo deseo de la vocación
El 19 de marzo, el diácono Joachim Robert, junto a Simon Anand, recibirá la ordenación sacerdotal. Una fe encontrada en su familia, con sus padres y hermanos, durante el rezo del rosario y la lectura de la Biblia. Una vocación adulta, después de doctorarse en ingeniería y una carrera profesional bien iniciada. El Buen Pastor es el "modelo" del futuro sacerdote.

Kuala Lumpur (AsiaNews)- El deseo de dedicar su propia vida al Señor y de recibir el sacerdocio surgió, en modo claro, durante "el viaje a Alemania para participar en las Jornadas mundiales de la Juventud de 2005", que tuvo "un fuerte impacto" sobre su decisión futura. La homilía del Papa emérito Benedicto XVI, "sobre los tres hombres sabios", extraído del Evangelio de Mateo "hizo un profundo efecto en mí". "Fue como si Dios me llamase para decirme de ponerme en viaje como los tres sabios, en búsqueda de Jesús". Es lo que nos cuenta en una entrevista al semanario católico Herald Malysia el diácono- y futuro sacerdote- Joachim Robert, que recibirá la ordenación sacerdotal junto a Simon Anand, que se celebrará el próximo 19 de marzo en la iglesia de S. Ana en Bukit Mertajam, ciudad del Estado de Penang, en Malasia.

Joachim es el segundo de 8 hermanos, de una familia firme en la fe católica. Activo desde joven en la parroquia de la Natividad de la Virgen maría (Nbvm) en Butterworth, él maduró en el tiempo y luego de un gran recorrido el deseo de dedicarse al sacerdocio. Antes de entrar al seminario, de hecho él frecuentó la universidad donde se doctoró en ingeniería y trabajó por 12 años. "Mis padres- cuenta- han tenido un rol esencial en mi camino de fe". De hecho, recuerda aún los tiempos en los cuales toda la familia se reunía a rezar, "recitando el rosario después de la cena" o "leyendo pasajes de la Biblia".

En Malasia, nación de más de 28 millones de habitantes en mayoría musulmanes (60%), los cristianos son la tercera confesión religiosas (detrás de los budistas) con un número de fieles superior a los 2,6 millones. Una comunidad significativa, que a menudo es también es objeto de ataques y violencias a causa de la controversia sobre el uso de la palabra Allah, también para los no musulmanes.

Contando sobre su propia vida, el futuro sacerdote dice que a un cierto punto "mi carrera profesional estaba en subida", podía "viajar mucho" por trabajo, pero "sentía que dentro de mí, en lo profundo, me faltaba algo". Tuve el privilegio de trabajar como "voluntario" en la JMJ de Colonia en el año 2005, agrega, y "aquella fue la chispa que me hizo aceptar la llamada que llegaba de Dios".

La fe, en cambio, es un camino cultivado desde mi juventud, en mi familia, en la parroquia. "Recuerdo aún con placer- subraya el futuro sacerdote-, que tiene una página personal en faceBook- el momento en el cual recibí mi Primera comunión, gracias a la cual pude ser monaguillo. Mi primer compromiso directo al interno de las actividades de la Iglesia". Él entonces pudo tener contacto con los sacerdotes, los diáconos, los religiosos y con el tiempo "inicié a apreciar siempre más a la Eucaristía y la oración y a desarrollar el deseo dentro de mí de estar en el altar".

Padres, hermanos, seminaristas y sacerdotes, todos han contribuido en mi formación personal en el camino de la fe, con las obras y el testimonio. "Agradezco a Dios- afirma Joachim Robert- por haberme puesto las personas justas en mi largo camino". Y por haberme guiado, agrega, en los momentos difíciles y en tiempos de crisis". La imagen del Buen Pastor, concluye, muestra como el sacerdote debe cuidar a su grey y recuperar a las ovejas perdidas. "Es un pro-memoria fantástico y me da la idea de lo que significa ser llamado al sacerdocio y a lo que hay que hacer".

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