Túnez, frenar el terrorismo cerrando las mezquitas fundamentalistas
Para el presidente Essebsi, el desafío del terror puede ser enfrentado sólo con una estrategia unitaria y global. El atentado en Sousse casi en contemporánea con los de Francia, Kuwait y Somalia. Las reivindicaciones del Estado islámico.

Túnez (AsiaNews/Agencias)- EL Premier Habib Essid declaró que dentro de una semana su país cerrará al menos 80 mezquitas que incitan al odio y difunden “veneno” entre los jóvenes. La decisión es parte de una lucha al terrorismo que ayer golpeó una vez más a Túnez.

Ayer por la mañana, un joven que se hacía pasar como bañista, disparó a lo loco a los turistas que estaban en la playa de Sousse, a 140 km al sur de la capital. Luego intentó entrar al hotel Riu Imperial Marhaba (de propiedad española) y fue asesinado por la policía. El joven era un estudiante originario de la región de Kairouan, no registrado entre las personas peligrosas.

El balance es de 37 muertos y 36 heridos. Entre los muertos hay tunecinos, británicos, alemanes, noruegos, belgas, franceses y al menos 1 irlandés.

El estado islámico (EI) reivindicó el ataque en un comunicado difundido ayer en Twitter, identificando al terrorista como “Abu Yahya al-Qayrawani y definiendo a los muertos “sujetos de los Estados de la Alianza cruzada que combate al Estado del Califato”.

En las pasadas semanas el Estado islámico había exhortado a sus fieles a realizar atentados y a morir por la jihad durante el mes sagrado del Ramadan. Casi en respuesta a esta llamada, en las mismas horas del atentado en Sousse, hubo un atentado en Francia, otro en Kuwait y uno en Somalia.

En Francia en Saint-Quentin-Fallavier, a unos 40 km de Lion, un hombre, Yassin Salhi, sospechado de ser un radical islámico, habría decapitado a su patrón y tratado de producir una enorme explosión en una empresa de gas, de propiedad estadounidense. Cerca de la cabeza cortada estaban expuestas 2 banderas del Estado islámico y escritos sobre el rostro de la víctima.

En Kuwait, durante la oración del viernes, un kamikaze se hizo explotar dentro de una mezquita chií del imán Sadiq, provocando la muerte de 27 fieles y 227 heridos.

En Somalia, los Shebab habrían atacado a una base de la unión africana en Lego, a unos 100 km de Mogadiscio. Algunos testigos hablan de al menos unos 50 muertos.

El presidete tunecino, Beji Caid Essebsi dijo que Túnez no puede él solo luchar contra la amenaza terrorista, sino que se necesita una estrategia unitaria y global.

Túnez, el país de dónde se originó la primavera árabe en noviembre de 2011, logró emanar una constitución democrática y liberal que garantiza libertad a todas las confesiones. Al mismo tiempo, vio un crecimiento del fundamentalismo islámico, que mina una de las industrias más importantes del país: el turismo.

En octubre de 2013 hubo un atentado en Sousse; en marzo pasado otro atentado en el Museo Bardo, que provocó decenas de muertos. El turismo constituye el 7% del Pib de la nación y garantiza trabajo a al menos 400 mil personas.

 

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