El infierno de Raqqa, gobernada por Daesh, donde se vive entre el estado de emergencia y las deserciones

Aumentan los puestos de bloqueo y el nerviosismo: decenas de miembros han logrado huir de la prisión de Tabka. Ellos narran las torturas y las ejecuciones sumarias aplicadas a hombre y mujeres. No hay ningún signo de un ataque inminente.  Las vías que rodean al mercado han sido cubiertas con telas para evitar la inspección de los drones. La gente es obligada a pagar.  


Raqqa (AsiaNews) –¿ Las cosas empeoran precipitosamente en Raqqa, la capital del auto-proclamado Califato de Daesh?  Según las noticias que nos han llegado de fuentes locales, las medidas de control han sido reforzadas y se respira un aire de creciente nerviosismo, que es visible en los rostros de los combatientes del Estado islámico, que se han vuelto más irascibles y sospechosos. Cuatro nuevos puestos de bloqueo permanentes refuerzan el control en Duwar el Naiim, en el cruce de la avenida Seif el Dawla con la avenida 23 de Febrero, frente al Parque  al Bustan y por último en la avenida Mashlab, donde la corriente eléctrica ha regresado luego de un mes y medio de interrupción, pero, en cambio, han sido cerrados todos los internet café, con un decreto emanado durante la tarde del 15 de mayo.

Algunos habitantes piensan que este giro de los hechos esconde la posibilidad de que el “Califa”Abu Bakr  Al Baghdadi  se halle presente en “su capital”, para dirigir las operaciones contra un posible ataque contra Raqqa. Una parte de la prensa occidental (que incluye a CNN y al diario francés Libération) hablan de un “estado de emergencia” decretado por Daesh, para defenderse de un posible ataque. Pero las personas locales no confirman que haya nuevos preparativos o desplazamiento de tropas de los terroristas islámicos en vista de posibles combates.

Según los residentes locales, los desplazamientos y los controles reforzados  han de atribuirse a lo ocurrido en el campo de detención en Tabka (cerca de Raqqa) la semana pasada, donde cerca de una veintena de detenidos lograron huir y están intentando llegar a zonas seguras, fuera del área controlada por Daesh.

A la busca de los fugados, los sicarios de ISIS rastrillan las calles, aumentan los puestos de control aéreo y revisan las viviendas. Quien ha logrado huir a un lugar seguro, refiere noticias horripilantes sobre el estado de detención, que también han sido reportadas por periodistas independientes locales de “Rakka Tuzbah bi samt” (Rakka está siendo degollada en silencio).  Las modalidades de tortura ya son conocidas: el llamado “Al Balanko” que consiste en ahogar la respiración de quien es torturado con los dedos de los pies apenas ligeramente elevados del suelo; el electroshock; la “silla de las torturas” y los latigazos son algunos de los medios utilizados.

 

La mayor parte de los detenidos son de nacionalidad siria, originarios de Alepo, Raqqa e Idlib, pero también se encuentran allí extranjeros. El peor torturador es un iraquí que es asistido por otro cuya nacionalidad es desconocida. Las sentencias con emitidas por un “juez coránico” y a menudo éstas también son dadas directamente por quienes gestionan la cárcel; los hombres son ajusticiados en la plaza pública. La condición de las mujeres es más misteriosa; ellas son ajusticiadas en sus celdas, desde donde sus gritos son claramente audibles.  También hay niños detenidos, y a ellos le está reservada la misma tortura que a los adultos.

Las medidas de seguridad reforzadas podrían estar vinculadas, por lo tanto, a la fuga de los detenidos ocurrida el 3 de mayo pasado, así como a las actividades desarrolladas para dar caza  éstos, y no a un “estado de emergencia” en vista de un posible ataque. En la otra parte del frente, que es controlada por los kurdos del YPG, no se registran movimientos que indiquen preparativos para un próximo ataque.

De cualquier modo, a partir de la última semana de abril, Daesh procedió a cubrir muchas zonas nuevas usando para ello grandes telones de género suspendido en el aire, y de esta manera, evitar que los movimientos sean registrados o vistos por los drones de las fuerzas aliadas.  Han aumentado, sobre todo, los tramos cubiertos en torno a la zona externa del mercado (ver foto). Esta práctica, que ya fuera  utilizada en Irak, y que es usada sobre todo en Ramadi hace ya un año, ha sido muy difundida en muchas zonas de la ciudad. Contrariamente a lo que ocurre en Irak, sin embargo, en Rakka las “autoridades” de Daesh han impuesto a todos los habitantes la participación en los gastos con una contribución de 2000 liras sirias por vivienda (cerca de 8 dólares), en una campaña denominada “seamos todos copartícipes”. Naturalmente, nadie se atreve a retirarse.(PB)

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