Caritas Vietnam, arroz y donaciones para la población afectada por el desastre marino

El 6 de junio pasado, una delegación guiada por Mons. Joseph Nguyễn Văn Yến distribuyó arroz y donaciones a los habitantes de la diócesis de Vinh. La contaminación de las aguas, que prosigue desde hace meses, ha dejado sin trabajo a los pescadores, que ahora viven en medio de la pobreza y del hambre. Son 5 millones las personas afectadas. El 12 de junio, los residentes de Vinh salieron a las calles y se manifestaron para reclamar justicia al gobierno.


 Hanói (AsiaNews) – Ser testigos de este drama ambiental y humano “es conmovedor y triste. He visto personalmente a los pescadores, que están abatidos espiritualmente, porque las aguas están contaminadas y  todo tipo de peces han muerto. Las personas están sin trabajo y no saben cómo vivir ni cómo mantener a sus hijos”. Es lo que dijo Mons.  Joseph Nguyễn Văn Yến, obispo emérito de Phát Diêm, luego de haber visitado, junto a Caritas, a las víctimas de la emergencia ambiental  que viene azotando, hace ya dos meses y medio, a los habitantes de las provincias centrales de Vietnam. “Ruego para que todos los que viven y trabajan gracias al mar, sean estos católicos o no,  puedan tener un futuro mejor”, agregó el prelado.

La contaminación masiva del océano, que ha provocado la muerte de cientos de miles de peces y ha puesto de rodillas a los pescadores locales, es causada por una tubería de descarga perteneciente a la empresa siderúrgica Hưng Nghiệp (del Formosa Plastic Group de Taiwán). Cada día, la misma vuelca  en las aguas 12.000 metros cúbicos de líquido tóxico. Cerca de cinco millones de personas que residen en las provincias de Nghệ An, Hà Tĩnh, Quảng Bình, Huế City y Quảng Trị viven en la pobreza a causa de la desaparición de su fuente primaria de ingresos.

Hace semanas que la Iglesia y la sociedad civil critican al gobierno de Hanói, culpable por no haber protegido la salud de sus ciudadanos, por no haber castigado a los culpables y por haber reprimido con violencia las manifestaciones pacíficas.

Caritas Vietnam se puso inmediatamente en marcha para aliviar los sufrimientos de la población. El 6 de junio pasado, una delegación conducida por Mons.  Văn Yến, vice-presidente de la Comisión para el trabajo caritativo, visitó las parroquias Thu Chỉ e Mỹ Hòa (provincia de Hà Tĩnh, diócesis de  Vinh) distribuyendo arroz y donaciones a la población. Un feligrés de Mỹ Hòa, dice: “Aguardamos con impaciencia que las autoridades descubran qué fue lo que mató a los peces, y que remedien el desastre ambiental, para que los pescadores puedan volver a trabajar”.

Para protestar contra la inercia del gobierno en afrontar la emergencia, hace semanas que en diversas ciudades del país se vienen sucediendo manifestaciones surgidas espontáneamente entre la población. Hanói ha aplicado una mano férrea para dispersar las protestas.  El 12 de junio pasado, 1000 fieles de la diócesis de Vinh marcharon por las calles para reclamar al gobierno justicia y transparencia, acusándolo de haber corrompido incluso a algunos pescadores, para que éstos no hablasen de la matanza de peces, ni de los riesgos que implica para la salud comer pescado de estas aguas.

Además de la emergencia en las costas, Vietnam está afrontando también una  terrible sequía en la zona meridional del país,  en torno al delta del río Mekong, que podría llevar a la peor carestía desde los años ’40.

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