Bahréin, operativo de la policía en una aldea chiita: cinco muertos y numerosos arrestos

Los enfrentamientos se produjeron en Diraz, en los alrededores de la capital Manama, lugar de origen del líder chiita Sheikh Isa Qassim. Los agentes abrieron fuego contra los manifestantes, que respondieron lanzando piedras y bombas Molotov. Analistas y expertos señalan el hecho de que los operativos contra los opositores chiitas coincidan con el encuentro entre el rey Hamad y Trump en Riad. 


Manama (AsiaNews/Agencias) – Es de cinco manifestantes muertos y decenas de heridos el saldo actualizado de los enfrentamientos sucedidos ayer en Bahréin, en una aldea de mayoría chiita, entre habitantes de la zona y miembros de las fuerzas de seguridad. Los hechos de violencia se produjeron en la aldea de Diraz, en las inmediaciones de la capital Manama, lugar de origen del líder chiita y guía espiritual del principal partido de oposición, el Jeque Isa Qassim.

Fuentes locales refieren que la policía abrió fugo contra los manifestantes, desatando una escalada de tensión. Según las autoridades, la operación de las fuerzas de seguridad permitió desactivar un foco de protesta que se desarrollaba en la zona desde hace meses.

La nueva violencia corre el riesgo de agudizar aún más las divisiones entre la dinastía sunita que conduce el país y la mayoría de la población, chiita.  En un comunicado, el ministerio del Interior informa acerca del arresto de numerosos “fugitivos” y confirma cinco decesos entre aquellos que “están fuera de la ley”.

El operativo se da a tan sólo dos días del encuentro entre el rey de Bahréin, Hamad ben Issa al-Khalifa y el presidente estadounidense Donald Trump, actualmente de visita oficial en Riad (Arabia Saudita)  y de la condena a un año de prisión (pena en suspenso) del jeque Qassim por corrupción. El año pasado, las autoridades lo habían privado de la ciudadanía, porque él habría usado su posición y su rol para “servir los intereses” de potencias “extranjeras”.

De aquí la decisión de sus sostenedores de promover reiteradas manifestaciones y marchas de protesta cerca de su domicilio, que fueron fuertemente reprimidas por las autoridades. A las balas y los gases lacrimógenos de los agentes, los manifestantes respondieron lanzando piedras y bombas Molotov. Según el grupo activista Bahrain Institute for Rights and Democracy (BIRD), con base en Londres, una de las víctimas es el ambientalista Mohammed Khadim Zain al-Din.

Analistas y expertos en política local resaltan la proximidad entre los operativos promovidos por las autoridades contra los manifestantes y la reunión entre Trump y el rey Hamad. Un sincronismo que “no puede ser fruto de la casualidad”, considerando las declaraciones del inquilino de la Casa Blanca, según el cual las relaciones entre Manama y Washington no estarán signadas por la “tensión” como en la época de Obama. En varias oportunidades el predecesor había criticado a la plana de líderes sunitas por las numerosas violaciones en materia de derechos humanos

Bahréin es una monarquía del Golfo regida por una dinastía sunita, en un país en el cual la mayoría de la población (al menos el 60-70 %) es chiita, y desde hace tiempo reclama cambios constitucionales y derechos sociales y económicos. En el 2011, siguiendo la estela trazada por las primaveras árabes, hubo revueltas que el rey -aliado de Washington y apoyado por Riad- derrotó con tropas enviadas por Arabia Saudita.  

El año pasado, las autoridades arrestaron y condenaros a activistas y líderes religiosos chiitas, y suspendió las actividades de Al-Wefaq, el principal grupo chiita de oposición. Se acusó al mismo de “terrorismo, extremismo y violencia” además de señalar sus lazos con una potencia extranjera (léase Irán).

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