Dar la vida y morir de soledad: alto número de suicidios entre mamás primerizas en Japón

El 30% de las mujeres embarazadas o madres primerizas que perdieron la vida entre 2015 y 2016, se suicidó. La causa principal parece ser la depresión post-parto. Mons. Kikuchi: “Las mamás jóvenes están solas, carecen del sostén de una familia y de la comunidad”. P. Lembo: “A la soledad, se suma la incomprensión de un marido que no quiere cambiar de vida”. 


Tokio (AsiaNews) – En Japón, la primera causa de muerte entre las mujeres embarazadas o flamantes primerizas, es el suicidio. Es lo que revela un estudio del National Center for Child Health and Development, que analiza los datos del 2015 al 2016: casi el 30% de las mujeres muertas durante el embarazo o después del parto, se quitaron la vida.  Para Mons. Tarcisio Isao Kikuchi, arzobispo de Tokio, y para el Pbro. Andrea Lembo, superior regional del PIME en Japón, el motivo de ello es la terrible soledad de las mujeres que acaban de dar a luz, en una sociedad cada vez más aislada.

La investigación afirma que 92 mujeres se quitaron la vida. De éstas, 45 tenían 35 o más años, y el 60-65% estaba en su primer embarazo. La causa parece ser la depresión post-parto, y la incidencia es mayor en las familias desocupadas.

“La noticia no causó gran alboroto en Japón –comenta Mons. Kikuchi-. Me explicaré. El suicidio es uno de los problemas sociales más serios del Japón, desde hace más de 20 años. En 1998, el número total de suicidios superó los 30.000. Hubo un pico en 2003, con 34.000 muertes. Todavía hoy, todos los años, más de 24.000 personas cometen suicidio. La mayoría son hombres, y las mujeres suman cerca de 8.000 por año. Por lo tanto, el suicidio en sí es un problema serio para la sociedad moderna japonesa, y son varias las causas que se han identificado”.

“El mayor problema –continúa el prelado- es el derrumbe del sistema tradicional de familia, y por ese motivo, el aislamiento. A medida que la población de las grandes ciudades crece, las personas están cada vez más aisladas, porque no existe la comunidad local y la familia ampliada.  Cuando las personas afrontan problemas en la vida, no tiene a nadie a quien recurrir para pedir consejo. Lo tradicional siempre fue que las mujeres encinta y las mamás primerizas o que acaban de dar a luz, fueran sostenidas por la familia ampliada o por miembros de la comunidad. Eso ya no existe más. Es por eso que las mamás que acaba de dar a luz no saben dónde pedir ayuda para criar a sus hijos, más allá de los sitios de Internet. Buscar consejos por Internet es muy popular en el Japón de hoy. Pero no hay un vínculo humano implicado en ello. Esta es la causa por la cual las mujeres encinta y las mamás que acaban de dar a luz, optan por la vía extrema para resolver el problema”.  

“La Iglesia catolica de Japón –concluye Mons. Kikuchi- está tratando de brindar asistencia a las madres aisladas, a través de estructuras de ayuda social dispuestas en todo el país. Pero podríamos hacer mucho más de lo que hemos hecho hasta ahora”.

El Pbro. Andrea Lembo concuerda con el análisis del arzobispo: “En el sistema familiar japonés, hasta hace algunas décadas, la joven que quedaba embarazada regresaba a su familia de origen, y permanecía con ella en los primeros meses de vida del niño. Siempre rigió esta tradición, pero luego el sistema entró en crisis y cambió: ahora dejar al marido solo se percibe como un problema, y se plantean problemas incluso de parte de la familia de la mujer. He hablado con muchas mujeres jóvenes, y lo que ellas perciben –aún cuando no piensen en el suicidio- es una gran soledad. Es un momento en el cual sientes que una vida crece dentro de ti, y tu marido no está.  Las mujeres se hallan solas viviendo todo esto. Es más, ya se insinúa la incomprensión en el hecho de que el marido no deba cambiar, por todos los problemas que tiene en la oficina, en el trabajo. Así se instauran las ‘in-comunicaciones’ que conducen a no entenderse, a no comprender la delicadeza de la realidad. La muchacha de encuentra sola frente a este futuro que está por llegar”.