Papa: Las guerras, diluvio de hoy que cae sobre los pobres

Dios, explica el pontífice durante la misa en la Casa Santa Marta, “no es abstracto, tiene sentimientos. Sufre y este es el misterio del Señor. Debemos pedir la gracia de tener un corazón como el corazón de Dios, que se asemeje al corazón de Dios, un corazón de hermano con los hermanos, del padre con los hijos, del hijo con los padres”.

 


Ciudad del Vaticano (AsiaNews)- Los tiempos de hoy “no son diferentes a los del diluvio; hay problemas, las calamidades del mundo, los pobres, los niños, los hambrientos, los perseguidos, los torturados, la gente que muere en la guerra porque tiran bombas como si fuesen caramelos. A Dios le debemos pedir la gracia de tener un corazón como el Suyo”. Lo dijo esta mañana el Papa Francisco durante la homilía pronunciada en la casa S. Marta.

Comentando la primera lectura, reporta el Vatican News, Francisco traza una línea de continuidad entre cuánto narra el Libro del Génesis y las más estrecha actualidad, recordando el sufrimiento de los niños hambrientos y huérfanos, de los más débiles, de los pobres que pagan “la cuenta de las fiestas”.

Son los dos acentos que Francisco pone: se detiene sobre el dolor de Dios delante de la maldad de los hombres y sobre el arrepentimiento por haberlos creado tanto que promete eliminarlos de la faz de la tierra. Es un Dios que tiene sentimientos- afirma el Papa- “no es abstracto”, de puras ideas y “sufre” y esto-dice-”es el misterio del Señor”.

Francisco explica luego que los tiempos de hoy “no son diferentes de aquellos del diluvio; hay problemas, las calamidades del mundo, los pobres, los niños, los hambrientos, los perseguidos, los torturados, la gente que muere en la guerra porque tiran bombas como si fuesen caramelos”.

La gracia que hay que pedir-concluye el Papa- es la de tener “un corazón como el corazón de Dios, que se asemeje al corazón de Dios, un corazón de hermano con los hermanos, del padre con los hijos, del hijo con los padres. Un corazón humano, como el de Jesús, es un corazón divino”.