Presunta violaciĆ³n de una religiosa: Mons. Mulakkal pide ser eliminado de la lista de imputados

El ex obispo de Jalandhar también está acusado por “abuso de posición dominante” y por intimidar a la religiosa. La ex superiora de las Misioneras de Jesús lo acusa de violaciones a repetición entre el 2014 y el 2016. El juicio del obispo debía comenzar en noviembre del 2019 pero fue aplazado varias veces.


Nueva Delhi (AsiaNews/Agencias) – Mons. Franco Mulakkal, obispo de Jalandhar (Punjab), auto-suspendido, pide que su nombre sea eliminado de la lista de imputados en el caso de la violación de una religiosa en Kerala. El prelado es el principal acusado en un proceso que se desarrolla en la tribunal de Kottayam y que involucra a un total de 83 testigos, entre ellos, el Card. George Alencherry, arzobispo mayor de la Iglesia siro-malabar, tres obispos, 11 sacerdotes y varias religiosas.

El 25 de enero, el letrado de Mons. Mulakkal presentó el pedido ante la oficina del Juez Gopakumar, del Tribunal distrital que lleva el caso. El abogado fundamenta su solicitud afirmando que las acusaciones contra el obispo fueron presentadas por testigos que albergan resentimientos hacia él. El juez analizará la solicitud de descargo (“discharge petition”) el próximo 4 de febrero. Cabe remarcar que anteriormente, el tribunal denegó otras peticiones del obispo. La audiencia del proceso, que en un primer momento se había fijado para el 11 de noviembre de 2019, fue aplazada en reiteradas oportunidades: primero se fijó para el 30 del mismo mes, y luego para el 6 de enero del 2020.  

Mons. Mulakkal está acusado de haber violado a la superiora de las Misioneras de Jesús, en episodios reiterados entre el 2014 y el 2016, mientras estaba de visita en el convento de Kerala y de haber “abusado de su posición dominante”. Por su parte, el prelado considera que las acusaciones son infundadas y escandalosas. A su vez, él acusa a la religiosa de querer desacreditarlo a modo de venganza, por haberla apartado de la guía de la congregación. 

El caso salió a la luz en septiembre del 2018, con la protesta de cinco hermanas de la congregación, que exigían justicia para la religiosa. Posteriormente Mons. Mulakkal fue arrestado y pasó tres semanas en la cárcel, pero luego quedó en libertad bajo fianza mientras aguarda el desarrollo del proceso. Mons. Mulakkal, que podría recibir cadena perpetua de ser hallado culpable, siempre se ha declarado inocente y ha presentado la dimisión “temporaria” a su cargo para poder defenderse en sede judicial. Papa Francisco aceptó la renuncia del obispo y nombró en su lugar a un administrador.