Beijing y la ASEAN anuncian la primera cumbre sobre coronavirus

Las partes se reunirán dentro de tres días en Laos. Hay 35 casos de infección en Tailandia, 518 en el Japón y 75 en Singapur. La epidemia de Covid-19 impondrá una contracción en el PIB de la ciudad-Estado. La Iglesia de Singapur anuncia la suspensión de todas las funciones públicas por tiempo indefinido. Los analistas están esperando a ver si las relaciones de China con sus vecinos se verán afectadas por las restricciones en las conexiones e intercambios.


Singapur (AsiaNews/Agencias) - Fuera de China, el balance actualizado de la epidemia del nuevo coronavirus Covid-19 es de 694 casos confirmados de contagio y tres muertes en 25 países. El Ministerio de Asuntos Exteriores chino y sus homólogos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) anunciaron esta mañana que se reunirán dentro de tres días en Laos, donde discutirán las medidas adoptadas por Beijing para contener la emergencia: será la primera cumbre multilateral importante desde el comienzo de la crisis.

Tailandia, donde hay 35 casos de infección, ha decidido aumentar los controles sobre los visitantes procedentes del Japón y Singapur. A partir de ahora, Tokio limitará las concentraciones públicas para evitar que el virus se siga propagando, cancelando las celebraciones del cumpleaños del Emperador y reservando la maratón del próximo mes en la capital sólo para corredores profesionales. En la Tierra del Sol Naciente hay 518 infectados, 454 personas sólo en el crucero Diamond Princess. Ayer, las autoridades de Singapur anunciaron tres nuevos casos de infección, con lo que el número total asciende a 75.

La epidemia de Covid-19 tendrá un fuerte impacto en la economía de la ciudad-Estado: el Ministerio de Comercio e Industria está revisando a la baja su previsión de PIB para 2020. Se estima que el crecimiento será de alrededor del 0,5% - el punto medio de un rango entre -0,5% y +1,5%. En noviembre pasado, el gobierno de Singapur pronosticó un crecimiento entre el 0,5% y el 2,5%.

Mientras tanto, las comunidades religiosas de Singapur están tomando medidas para combatir el contagio. Algunos templos e iglesias están reduciendo o suspendiendo los servicios por completo, e invitan a los fieles a seguirlos por Internet. Las organizaciones religiosas budistas y sijs optan por aplicar medidas de precaución más estrictas en los lugares de culto, instando a los que no se sienten bien a quedarse en casa y pidiendo más limpieza en las zonas comunes.

El 14 de febrero pasado, la Iglesia Católica anunció la suspensión de todas las funciones públicas por tiempo indefinido. Uno de los últimos casos de contagio identificados por el Ministerio de Salud se refiere a un católico que había asistido a una misa en la parroquia de Cristo Rey en Ang Mo Kio. En su última carta pastoral, Mons. William Goh, arzobispo de Singapur, subraya que la medición de la temperatura corporal "no es un medio infalible de control": las personas asintomáticas también pueden ser portadoras de la infección.

Miembro del bloque de la ASEAN, el 20 de febrero en Vientiane una delegación del gobierno de Singapur participará en la cumbre en la que también participará Wang Yi, Ministro de Relaciones Exteriores de China. La reunión es el resultado del esfuerzo concertado de los diplomáticos chinos para rechazar las críticas de que Beijing ha ocultado información al mundo y ha reaccionado lentamente a la emergencia sanitaria. En los últimos días, el gobierno chino ha culpado a algunas naciones de "reaccionar de forma exagerada", lo que ha desencadenado un "pánico innecesario".

Los analistas están esperando a ver si las relaciones de China con sus vecinos se verán afectadas por las restricciones en las conexiones e intercambios que algunos países han impuesto para evitar que el virus se propague dentro de sus fronteras. Japón, Singapur, Filipinas, Indonesia y Australia son algunos de los países que han impuesto medidas más estrictas, impidiendo eficazmente la entrada de ciudadanos chinos. Naciones como Pakistán y Camboya, que tienen estrechos vínculos con Beijing, se han abstenido de aplicar restricciones severas a los visitantes procedentes de China. Malasia se ha ganado el agradecimiento de los chinos por limitarse a imponer una prohibición de viajar sólo a los residentes de los territorios chinos en cuarentena.

Singapur ha manifestado repetidamente su solidaridad con Beijing, aunque el país ha impuesto severas restricciones como las decididas por los Estados Unidos. La ciudad-Estado no ha recibido críticas públicas de los funcionarios chinos, pero la semana pasada los medios de comunicación de EE.UU. informaron que el Ministerio de Relaciones Exteriores chino convocó al embajador de Singapur en Beijing para explicar las nuevas medidas. El Wall Street Journal afirma que el gobierno chino se ha dirigido a diplomáticos de "varias embajadas asiáticas y occidentales" por razones similares.

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