El ejército turco violó más de ochocientas veces el alto el fuego en Siria

Desde que se firmó la tregua en octubre de 2019, el ejército de Ankara y las milicias aliadas realizaron cientos de ataques en territorio sirio (e iraquí). Un promedio de 2,3 violaciones por día, incluyendo batallas, bombardeos, expropiaciones e incursiones con drones. Entre las zonas más afectadas se encuentra Tel Amer, una región de gran mayoría cristiana. El objetivo es la fragmentación demográfica.

 


Damasco (AsiaNews) - En un año, el ejército turco y las milicias armadas apoyadas por Turquía dentro del Ejército Nacional Sirio (Sna) efectuaron más de 800 ataques en Siria (e Irak) que afectaron también a la población civil,  provocando el desplazamiento de miles de personas. Un estudio publicado por el Consejo de Relaciones Exteriores, documenta que se ha producido un promedio de 2,3 violaciones por día desde la firma de la tregua entre Washington y Ankara, en octubre de 2019. La cifra no incluye los incidentes que han afectado las zonas sirias ocupadas por los turcos, como Afrin, donde se está llevando a cabo una "limpieza étnica suave".

Un año atrás, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan prometió poner fin a la campaña militar en Siria denominada "Fuente de Paz", tras el acuerdo alcanzado con los emisarios de su homólogo estadounidense Donald Trump. Sin embargo, la realidad sobre el terreno es bastante diferente, como se desprende de los datos de la encuesta del grupo de estudio estadounidense especializado en política exterior y asuntos internacionales.

La gran mayoría (alrededor del 85%) de las violaciones del alto el fuego en Tel Tamer pueden clasificar como conflicto armado, con episodios equiparables a batallas en el terreno, enfrentamientos entre las partes, bombardeos, ataques de artillería o incursiones con drones. Poco más del 11% de las violaciones incluyen el saqueo o la destrucción de propiedades, mientras que el 2,9% de los incidentes implican el desplazamiento masivo o el éxodo de civiles.

La evaluación general de los ataques, elaborada por el analista del Council on Foreign Relations y el ’Armed Conflict Location and Event Data Project (Acled), atribuye la responsabilidad al ejército de Ankara y sus aliados en cientos de episodios. Entre ellos, hay no menos de 138 violaciones de la tregua solo en Tel Amer, una región de gran mayoría cristiana en Siria, donde se encuentran más de 30 aldeas asirias.

Como recuerda el estudio, en el momento de la tregua con la Casa Blanca, el gobierno turco se había comprometido a "garantizar el bienestar de los residentes y de toda la población" en las zonas bajo el control de Ankara, y a "no infligir daños a la población civil o las infraestructuras civiles". Los dos frentes también se comprometieron a "salvaguardar las minorías étnicas y religiosas" presentes en la zona. En realidad, las historias de yazidíes, armenios, kurdos, cristianos asirios y árabes muestran evidencias de desplazamientos forzados, ataques y violencia que siguen ocurriendo, y que de hecho impiden el retorno a sus respectivas tierras y hogares. Muchos de los desplazados internos (PDI) todavía se ven obligados a vivir en centros de acogida.

Los ataques turcos, explican los entendidos, provocaron el desplazamiento de la comunidad indígena asiria de la región. Al menos 137 familias cristianas fueron desplazadas durante la invasión de Turquía en la operación "Fuente de paz". Los ataques turcos prosiguieron incluso después del alto el fuego en octubre de 2019,  y la población civil se vio obligada a seguir huyendo. Los estudios sobre el terreno muestran que la operación militar de Erdogan "ya ha cambiado, de hecho" la demografía de varias zonas, incluyendo Ras al-Ayn (Rish Ayno en arameo, Serêkaniyê en kurdo). El ataque a Tel Tamer también podría explicarse por el intento de cambiar su demografía, en un contexto "intencional" de expansión territorial y limpieza étnica.

 

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