Sacerdote caldeo: el renacimiento de Mosul está en manos de los jóvenes cristianos y musulmanes

La polémica que estalló entre Francia y una parte del mundo musulmán no ha tenido aquí graves consecuencias. En la ciudad hay un clima de colaboración, los mismos musulmanes están trabajando por el regreso de los cristianos. Padre Pablo: Ayuda mutua con diálogo y confrontación de ideas. Un centro cultural en Karamles para "salvaguardar nuestra identidad".

 


Karamles (AsiaNews) - Mosul y la llanura de Nínive han comenzado un lento camino de renacimiento después de años de violencia confesional y dominación yihadista, con iniciativas conjuntas de cristianos y musulmanes, especialmente entre los jóvenes. La iniciativa que relatamos ayer sobre los voluntarios de Sawaed al-Museliya "es una de muchas", confirma a AsiaNews el P. Pablo Thabit Mekko, responsable de la comunidad cristiana de Karamles, pero es un signo "del espíritu que reina en gran parte de la población". Son los mismos musulmanes, añade el sacerdote, "los que colaboran para recuperar, limpiar y poner en condiciones las iglesias, porque consideran que son importantes para que los cristianos regresen a la región".

“Se trata de pequeños grupos  - explica el padre Pablo - sobre todo formados por jóvenes llenos de buena voluntad, que trabajan para llevar adelante iniciativas positivas. Dentro de unos días, varios jóvenes musulmanes participarán en la restauración de la catedral caldea de Mosul”. Estos gestos, señala, "demuestran que hay un cambio de mentalidad y también ayudan a que otras personas se comprometan en el camino del diálogo y la confrontación de ideas".

Una confirmación del renovado clima de confianza es que la polémica que estalló recientemente entre Francia y el mundo islámico no ha tenido aquí repercusiones graves. Algunos choques en las redes sociales, pero en la práctica no hubo protestas, enfrentamientos ni manifestaciones en las calles, que en el pasado eran muy violentos . El padre Pablo es un sacerdote caldeo que desde hace años se encuentra a cargo de miles de familias que huyeron en el verano de 2014, cuando el estado Islámico (IS, ex ISIS) tomó el poder. Explica que este proceso ha comenzado precisamente “a partir de los jóvenes, que desde la liberación de Mosul han llevado adelante un número creciente de proyectos e iniciativas". Tal vez falta algún tipo de coordinación entre ellos, lo que permitiría administrar mejor los recursos. Sin embargo, "lo importante es que hay compromiso y participación en acciones en común, sobre todo en estos tiempos de pandemia del nuevo coronavirus". Por ejemplo, hay grupos de cristianos y musulmanes que "hacen todo lo posible para preparar espacios de aislamiento y cuarentena, y ayudan trayendo alimentos, medicinas y artículos de primera necesidad".

Algunos musulmanes, en caso de necesidad, "también vienen hasta aquí donde estamos nosotros, en la llanura de Nínive, para darnos una mano", confirma el padre Pablo. “Ahora la prioridad es que intervengan los equipos especiales para retirar las minas que sembró  el Estado Islámico. También lo hicieron alrededor de nuestras iglesias”. Cuando se haya completado esta operación, "podemos empezar a construir de nuevo, sobre todo porque hoy la situación parece más tranquila".

Una de las iniciativas que se emprendieron en los últimos tiempos es el centro cultural de Karamles, pero hay "otros proyectos en estudio, aunque todavía faltan los fondos, que tienen como objetivo salvaguardar nuestra identidad". “En el centro cultural - dice el sacerdote - hay un gran salón para bodas en el primer piso,  un aula para teatro y otras iniciativas comunitarias y un bar. Por último, una sala destinada al museo del pueblo, donde se conservan ánforas y utensilios de cocina y de todo tipo que hemos recuperado de un espacio que ya existía antes y ahora está en desuso. Hemos organizado una muestra que recorre, de manera ideal, la historia de la región, preservando también el elemento arquitectónico”.

La reconstrucción completa de Mosul y la llanura está todavía muy lejos, pero "se han dado algunos pasos" en este tiempo, a pesar de las dificultades. Otro ejemplo es el renacimiento de un barrio histórico de Mosul, cerca de la ciudad vieja, devastado por los yihadistas y donde actualmente hay varios restaurantes tradicionales y un gran mercado de pescado. “La pandemia de Covid-19 - dice el sacerdote - es una de otras muchas y nos ha frenado un poco, pero sin duda no podemos detenernos por el virus”.

 

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