Estado de emergencia y militares en el poder. Arrestaron a Aung San Suu Kyi y Win Myint
de Francis Khoo Thwe

Los soldados controlan el país; Internet y los teléfonos están bloqueados. El golpe se produce tras la sorprendente victoria del partido de Aung San Suu Kyi, la Liga Nacional por la Democracia (LND), en las elecciones de noviembre pasado. Los militares afirman que hubo fraude y obligarán a celebrar nuevas elecciones en un mes. El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, condena las detenciones realizadas por los militares. La condena de los Estados Unidos. El silencio de China.

 


Rangún (AsiaNews) – El ejército de Myanmar (Birmania) ha declarado esta mañana el estado de emergencia y ha entregado todos los poderes al comandante de las fuerzas armadas, el general Min Aung Hlaing. La información, todavía parcial y fragmentada -  indica que la jefa del gobierno laico, Aung San Suu Kyi, y el presidente Win Myint, están detenidos en Naipyidó junto con otros líderes políticos.

El golpe contra el gobierno se produce tras la sorprendente victoria del partido de Aung San Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia (LND), en las elecciones del pasado noviembre, en las que el partido de los militares sólo obtuvo 25 escaños en el parlamento, frente a los 346 de la LND.

Según los observadores, los militares temen que una enmienda en la Constitución les haga perder el poder en el Parlamento -donde ya tienen el 25% de los escaños por ley. Esto les ha empujado a desplegar una campaña sobre el "fraude" en las elecciones, y ahora, un golpe de Estado.

Esta mañana estaba prevista la primera reunión del Parlamento con la nueva composición, una mayoría absoluta de la NLD.

La televisión nacional ha sido bloqueada, al igual que Internet y muchas plataformas telefónicas. Un importante despliegue de uniformados controla las calles de Naipyidó y Rangún.

Según la televisión militar, el estado de emergencia durará al menos un año. Personalidades en Yangon predicen que los militares forzarán a la realización de nuevas elecciones dentro de un mes.

La oligarquía militar detenta el poder en Myanmar desde el golpe de estado de 1962. Las manifestaciones populares y la presión internacional culminaron en la redacción de la Constitución en 2008 y, en 2011, con la liberación de Aung San Suu Kyi, bajo arresto domiciliario desde 1989 hasta 2010. En noviembre de 2015, la NLD ganó las primeras elecciones libres después de 25 años.

Sin embargo, la Constitución garantizó el poder militar en el parlamento y en la sociedad: todas las industrias, empresas, riquezas naturales y relaciones exteriores siguen bajo la dirección de los militares, lo que dificulta cualquier transición hacia una mayor democracia.

En todos estos años, Aung San Suu Kyi - distinguida con el Premio Nobel por la Paz en 1991- actuó como mediadora entre el poder militar y la comunidad internacional. La mandataria fue criticada por no haber condenado enérgicamente la violencia del ejército contra los refugiados rohinyás, la población musulmana de la región de Arakan vista con no muy buenos ojos por muchos sectores de la población birmana.

La semana pasada, el general Min Aung Hlaing, quien dirige el gobierno de emergencia, había amenazado con una revocación de la Constitución si había riesgo de desintegración de la "solidaridad nacional" en el país.

Hace más de dos semanas, el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, estuvo de visita en Myanmar. Según los observadores, China no estará contenta con el giro de los acontecimientos. Sin embargo, Beijing guarda silencio. El experto en política del Sudeste asiático, Murray Hiebert, sostiene que Myanmar siempre recibirá el apoyo de China. De hecho, es el único país que respaldó la Junta en el pasado reciente.  

Estados Unidos condenó inmediatamente el golpe, ya que "bloquea la transición democrática". El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, también condenó "enérgicamente" los arrestos efectuados por los militares.

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