San Petersburgo: la policía detiene a un sordomudo ‘por gritar consignas’ en favor de Navalny
de Vladimir Rozanskij

También quedaron detenidas cientos de personas que caminaban por la calle. Vladislav Inozemtsev: "La tercera década de Putin será un largo periodo de terror y violencia". El movimiento de la oposición se concentra en las próximas elecciones de septiembre.


Moscú (AsiaNews) - Los agentes de la Omon, la policía especial antidisturbios, detuvieron en San Petersburgo a un discapacitado auditivo y afásico. El acusado, Evgenij Agafonov, fue multado por "corear consignas junto a otros en plena calle", pero lo cierto es que Evgenij se expresa exclusivamente con el lenguaje de señas. El incidente tuvo lugar el domingo 7 de febrero, cuando las fuerzas del orden se desplegaron para impedir cualquier manifestación en las "dos capitales": Moscú y San Petersburgo.

Agafonov estuvo detenido en la comisaría policial durante nueve horas pero no se pudo completar el acta, en parte porque los agentes se negaron a llamar a un intérprete del lenguaje de señas. El abogado Sergei Loktev explicó que Evgenij no podía entender sus derechos, debido a su sordera. El juez al que fue remitido decidió imponerle una multa de 5.000 rublos (unos 60 euros). El pasado fin de semana, los líderes del movimiento Navalny habían decidido no incitar más a la gente a salir a la calle, para evitar nuevos detenidos (hubo más de 10.000 en los últimos días) y episodios de violencia masiva. Sin embargo, la acusación de corear consignas en público se aplicó a cientos de personas, que simplemente caminaban por la calle.

En una entrevista con currentime.tv, el economista y sociólogo Vladislav Inozemtsev comentó que "la tercera década putiniana será un largo período de terror y violencia" difícil de contrarrestar. Incluso las sanciones económicas occidentales tendrán efectos muy limitados: por un lado, será difícil hacerlas más efectivas de lo que son ahora; además, la economía rusa ya se ha adaptado a la perspectiva de una autarquía. La catastrófica visita a Moscú del Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, el español Joseph Borrel, el pasado 6 de febrero - que terminó con la expulsión de tres diplomáticos europeos - confirma que la presión externa poco puede hacer en esta coyuntura.

De todos modos, el fondo para la lucha contra la corrupción - que lidera Navalny - ha declarado que no habrá más protestas hasta la primavera, "para no paralizar el trabajo de nuestros grupos locales y no interrumpir la preparación de la campaña electoral de septiembre, en la que Alexey Navalny nos pide que nos concentremos". Este llamamiento no excluye que puedan producirse nuevas manifestaciones espontáneas, cuyos participantes no sean exclusivamente partidarios de Navalny o miembros de sus comités.

Precisamente en vista de las elecciones parlamentarias, parece poco probable que el propio Navalny sea liberado en breve, a pesar de los recursos de apelación presentados, cuestionando la sentencia. La Asociación Avanti de "empresarios patrióticos", ha propuesto prohibir la participación en las elecciones de todos los familiares de Navalny y de cualquier condenado por las protestas, empezando por Julia Navalnaja, la esposa del opositor. El objetivo es "evitar que se repita el escenario bielorruso", en el que las esposas de los condenados acabaron liderando la protesta, sustituyendo a sus maridos en prisión. Los miembros de Avanti también proponen eliminar de las candidaturas a cualquier ciudadano ruso que sea reconocido como "agente extranjero", es decir, que tenga contactos con patrocinadores extranjeros, aunque más no sea a través de las redes sociales.

En un artículo publicado en su blog el 6 de febrero, titulado "Sin Putinismo ni Populismo", el líder de los liberales rusos y jefe del partido Yabloko, Grigory Javlinsky, criticó duramente a Navalny, acusándolo de tener veleidades de liderazgo. Las críticas retoman una vieja polémica entre ambos:  Navalny abandonó hace más de una década el Partido Liberal, cuya política le parecía ineficaz, a pesar de reivindicar la pureza de la única y verdadera "oposición democrática" contra el régimen de Putin.

Sin embargo, en este punto Javlinsky también fue criticado por sus mismos correligionarios, pues consideran que hoy es necesario apoyar a Navalny. Es probable que el debate se vuelva cada vez más acalorado en los próximos meses. Algunos hablan de la "bolchevización de la protesta" tras la suspensión de las manifestaciones. Esto podría terminar reforzando los "grupos locales" de opositores que se harán más eficaces, como los soviets revolucionarios. Ciertamente, hay un factor muy relevante: la popularidad de Navalny entre los jóvenes está creciendo mucho, como señalan varias encuestas. Al mismo tiempo, la imagen de Putin se derrumba.

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