Patriarca maronita: el encuentro entre Aoun y Hariri es crucial para el país

En su homilía de la misa dominical, el Card. Raï arremetió contra las "nuevas propuestas y condiciones excesivas" vinculadas al nacimiento del nuevo ejecutivo. Aguarda "resultados positivos" de la cumbre prevista para hoy, entre el presidente y el primer ministro en funciones. Sin mencionarlo de manera explícita, críticó a Hezbolá, que sigue "paralizando" la vida política e institucional.


Beirut (AsiaNews/Agencias) - Fue un duro ataque contra "las nuevas propuestas y las condiciones excesivas" vinculadas a la formación del nuevo gobierno, pero también un mensaje de esperanza, aguardando que el encuentro previsto para hoy, entre el presidente Michel Aoun y el primer ministro en funciones Saad Hariri, tenga “resultados positivos”. En la homilía de la misa dominical celebrada ayer, el patriarca maronita Card. Beshara Raï volvió a referirse a la crisis política e institucional que atraviesa el país de los cedros, y dijo que esperaba que el presidente y el primer ministro designado pudieran "desmentir a los que apuestan por su fracaso". 

“Esperamos que reviertan esta situación y despejen todos los obstáculos - dijo el purpurado - , y que establezcan un muro que separe los intereses del Líbano de los intereses de los grupos políticos y de las demás naciones”. “Tenemos que acabar con las nuevas propuestas y condiciones que solo apuntan a obstaculizar y dilatar todo”. Aunque no lo mencionó en ningún momento, era claro que el patriarca se refería al líder de Hezbolá,  Sayyed Hassan Nasrallah

Para el patriarca maronita, no debiera tomar “más de 24 horas” formar un gobierno "para el Líbano y los libaneses”. Sin embargo, alguien tiene interés en "abrumar" el nacimiento del nuevo ejecutivo con "los conflictos de la región, los juegos entre naciones, la cuestión presidencial, el cambio de sistema y el control de la autoridad y del país". Todo esto acabará "ampliando la fractura entre el pueblo y sus gobernantes y sumirá al país en el caos".

Las palabras del patriarca maronita resuenan en un contexto cada vez más tenso: en los últimos días, el líder de Hezbolá, Nasrallah, "aconsejó" a Hariri que forme un gobierno "técnico-político", en el que los partidos puedan tener la última palabra en el reparto de carteras. Una línea muy diferente a la que invocaron los manifestantes en las calles y la comunidad internacional - además del Card. Raï - que esperan el nacimiento de un ejecutivo de especialistas y expertos independientes, desvinculado de los intereses y pulsiones opuestas de los distintos partidos y facciones. 

Con esta perspectiva, el Patriarca maronita expresó su anhelo de que el encuentro cara a cara de hoy, entre el Presidente y el Primer Ministro en funciones, pueda dar "resultados positivos" y conducir al nacimiento de un equipo de "tecnócratas independientes" tras "una larga espera y el colapso total del país". Por último, hizo un llamamiento a las "naciones árabes y occidentales amigas" del Líbano para que sean "solidarias" y brinden ayuda "material y humana" al pueblo libanés, amenazado por la hambruna y víctima de la clase política en el poder. "No debemos vincular la ayuda prestada al pueblo", concluyó, "con la formación del gobierno, la presidencia o [el suministro de] armas ilegales".