Mar de China Meridional: Manila está dispuesta a enviar barcos contra Beijing

Los filipinos afirman que 200 barcos de la milicia marítima china están estacionados cerca de Whitsun Reef, un arrecife de coral en disputa. El impacto de la crisis en las elecciones presidenciales filipinas de 2022. Washington apoya a Manila. Biden quiere construir un frente unido para contener el expansionismo de China.


Manila (AsiaNews) - Filipinas está dispuesta a enviar sus unidades navales para hacer frente a las nuevas incursiones chinas en las zonas en disputa del Mar de China Meridional. El ministro de Defensa filipino, Delfin Lorenzana, afirmó que cerca de 200 barcos de la milicia marítima de Beijing están estacionados cerca de Whitsun Reef, un arrecife de coral que forma parte de las Islas Spratly y Manila considera bajo su soberanía.

Lorenzana acusa a China de querer militarizar la zona y ha ordenado a los barcos chinos que la abandonen. Beijing respondió que se trata de simples barcos de pesca que han buscado refugio de una tormenta. Los observadores chinos argumentan que las cifras que dan los filipinos están infladas y que no tendría sentido enviar tantos barcos de la milicia marítima a esa zona de las Spratly.

Junto con Vietnam, Filipinas, Malasia, Taiwán, Brunei e Indonesia, y con el apoyo de Estados Unidos, Filipinas se opone a las reivindicaciones territoriales de China en la región. La posición de Manila se basa en el fallo de la Corte Internacional de Arbitraje de La Haya, que en 2016 calificó como “sin fundamento” los reclamos chinas sobre casi el 90% del Mar de China Meridional.

Beijing ha ocupado y militarizado numerosos atolones de coral y bancos de arena en la región. Los buques de guerra y los guardacostas chinos, junto con los buques de la milicia marítima, operan con frecuencia en aguas reivindicadas por otros Estados.

Varios analistas independientes consideran que Beijing ha enviado ese "enjambre" de barcos a Whitsun Reef para poner a prueba la determinación de Manila y Estados Unidos. Hasta ahora, el presidente filipino, Rodrigo Duterte, ha evitado una confrontación abierta con los chinos por las Spratly. 2022 es un año electoral en Filipinas y Duterte no puede presentarse para un nuevo mandato, pero quiere hacer elegir a su propio candidato. Por eso la creciente presión del electorado nacionalista podrían empujarlo a cambiar su actitud hacia China.

Los países de la ASEAN (Asociación de Países del Sudeste Asiático) tienden a no tomar posición en el enfrentamiento geopolítico actual entre Estados Unidos y China. Necesitan a Beijing para su crecimiento económico, gravemente afectado por la pandemia, y al mismo tiempo a Washington para limitar las pretensiones hegemónicas de los chinos.

El 23 de marzo la administración Biden dijo que apoyaba a sus aliados filipinos con respecto a la presencia china en Whitsun Reef. El gobierno estadounidense acusa a China de utilizar la milicia marítima para "intimidar, provocar y amenazar a otras naciones, socavando la paz y la seguridad en la región".

Hace años que Washington realiza operaciones navales para afirmar la libertad de navegación y sobrevuelo en el Mar de China Meridional. Beijing considera estas iniciativas como una injerencia en sus propios asuntos y un intento de contener su ascenso como máxima potencia regional. Para contrarrestar el avance chino, Biden quiere construir un frente unido con aliados y socios en el Indo-Pacífico, especialmente con los países del Quad (Japón, India y Australia).

La OTAN también pide una intervención conjunta del campo democrático para detener la política agresiva de China en todo el mundo. Francia ha enviado recientemente sus barcos militares en misión a Asia Oriental, incluyendo dos pasos por el Mar de China Meridional. Alemania y Gran Bretaña harán lo mismo este año, y Londres dijo que está dispuesto a enviar uno de sus dos nuevos portaaviones.

FILIPPINE-CINA_-_0327.jpg