Enviada ONU: actuar en Myanmar antes de que se produzca un inminente baño de sangre

El Consejo de Seguridad, preocupado por el aumento de la violencia y la intervención de las milicias étnicas armadas. Pese a la situación, el representante chino descarta el uso de sanciones. La Junta declara un alto el fuego unilateral, pero excluye las manifestaciones en favor de la democracia y las acciones de desobediencia civil.


Nueva York (AsiaNews) – La enviada especial para Myanmar, Christine Schraner Burgener, pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que intervenga cuanto antes en Myanmar para evitar el riesgo de una guerra civil y un inminente baño de sangre. La urgencia viene dictada, en primer lugar, por la violenta represión de las protestas pro democráticas por parte de la Junta y por las crecientes declaraciones de los grupos étnicos armados, que quieren intervenir contra el ejército que mata civiles indefensos.

El encuentro fue celebrado ayer con carácter de urgencia, a pedido de Gran Bretaña, cuya representante, Barbara Woodward, declaró a los medios de comunicación que la condena del Consejo era “unánime” y que se estaban estudiando "una serie de medidas a disposición".

El representante de China, Zhang Jun, descartó el uso de sanciones, pues considera que son contraproducentes, ya que "agravan la tensión y la confrontación... y no son constructivas".

China es vista como el aliado más cercano de la Junta militar; durante décadas e incluso recientemente, el país intervino en la ONU para defender las acciones de la Junta birmana y protegerla de las sanciones.

Schraner Burgener señaló que "la crueldad de los militares es demasiado dura y muchos [combatientes de las etnias armadas] se oponen a ellos. Esto plantea la posibilidad de una guerra civil de una intensidad sin precedentes".

"Si no se evita la escalada de atrocidades hoy -añadió-, el precio de todo esto será mucho mayor a largo plazo, especialmente en los países vecinos de Myanmar y en la región en general".

Schraner Burgener se mostró abierta al diálogo con la Junta, pero "si esperamos a que estén dispuestos a dialogar", añadió, "la situación en la base no hará más que empeorar". Es inminente el baño de sangre".

Tal vez por temor a la implicación de los grupos armados de las etnias, la Junta anunció anoche que aplicaría un alto el fuego unilateral. Sin embargo, aclaró que quedarían excluidas de la tregua aquellas acciones que pusieran en peligro la seguridad del gobierno y las operaciones administrativas. Claramente, se refería a las manifestaciones pro democráticas y a la huelga de desobediencia civil que está creando problemas en las oficinas gubernamentales y en la economía del país.

Hasta ayer, llegaba a 521 el número de muertos por operativos de las fuerzas de seguridad en las manifestaciones o en las viviendas.

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