Gobierno de Hong Kong: es una ‘injerencia brutal’ acoger ‘delincuentes’ democráticos

La reacción del gobierno del territorio, pocas horas después de que Beijing acusara a Londres de conceder el estatus de refugiado político al activista Nathan Law. Desde junio de 2019, arrestaron a 10200 personas, la mayoría jóvenes.


Hong Kong (AsiaNews/Agencias) – Todo país que ofrece hospitalidad a los "criminales" está cometiendo una "injerencia brutal" y pagará un precio por sus acciones. Son declaraciones del gobierno de Hong Kong, en alusión al status de refugiados perseguidos que muchos activistas pro democráticos han obtenido o están por recibir de Gran Bretaña y otros países. 

La declaración en sí no contiene ninguna indicación, ni menciona nombres de "criminales" o países implicados. Sin embargo, es posterior a una declaración de Beijing en el día de ayer, en la que se expresó en contra del asilo político ofrecido por Gran Bretaña al ex diputado Nathan Law, el activista pro democrático que huyó al extranjero el año pasado cuando se impuso la Ley de Seguridad Nacional en el territorio. Law, de 27 años, es uno de los líderes juveniles que participó en las manifestaciones y tomas de lugares públicos, y un presunto partidario del autonomismo.  

Al conocerse la noticia de que Londres había concedido a Law el estatus de refugiado político, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Beijing, Zhao Lijian, acusó a Law de ser un "presunto delincuente" y tachó de "burda injerencia" la medida de Londres contra el poder judicial de Hong Kong.

El comunicado del gobierno de Hong Kong continuaba diciendo: "Cualquier nación, región, organización o individuo que acoja a criminales de Hong Kong, en cualquiera de sus formas, muestra su desprecio por el Estado de Derecho, y es una burda falta de respeto al sistema judicial de Hong Kong, en tanto interfiere brutalmente en los asuntos de Hong Kong."

Ayer, en el LegCo, el Departamento de Justicia dio a conocer un documento en el cual se revela que debido a las manifestaciones contra la ley de extradición -que comenzaron en junio de 2019- 10200 personas, muchas de ellas jóvenes, fueron detenidas. De los detenidos, hasta el momento sólo 600 han sido juzgados y condenados. En muchos casos, las manifestaciones pacíficas contra la ley (que luego fue anulada) culminaron con violencia, y se justificaron acusando a la policía de uso excesivo de la fuerza y al gobierno, de insensibilidad.

Entre los condenados como "criminales" figuran algunas de las personalidades más respetadas del movimiento democrático, como Martin Lee, Jimmy Lai, Lee Cheuk-yan, Margaret Ng y Albert Ho.

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