Cámara de los Comunes: los uigures de Xinjiang son víctimas de un genocidio

Aprobaron una moción que no vincula al gobierno. Estados Unidos, Canadá y los Países Bajos han hecho las mismas acusaciones contra el gobierno chino. Embajada de China: Son falsedades. Ejecutivo Johnson: corresponde a los tribunales determinar si lo que está ocurriendo en Xinjiang es un genocidio.

 


Londres (AsiaNews / Agencias) - Los uigures y otras minorías de habla turca y religión islámica de Xinjiang son víctimas de "genocidio" por parte del Estado chino. Así lo reconoció ayer la Cámara de los Comunes en una votación que, sin embargo, no vincula al gobierno. La rama baja del Parlamento británico se suma a Estados Unidos, Canadá y Holanda, para los cuales el Partido Comunista de China está comprometido en la destrucción, total o parcial, de la población de origen uigur, kazajo y kirguís. Entre los promotores de la moción de condena se encuentran Iain Duncan Smith y Nus Ghani. Ya hace tiempo que acusan a Beijing de cometer crímenes contra la humanidad en la región autónoma, razón por la cual han sido sancionados por las autoridades chinas.

Según datos de los expertos, confirmados por las Naciones Unidas, las autoridades chinas detienen o han detenido en campos de concentración a más de un millón de musulmanes de Xinjiang. Revelaciones recientes de los medios de comunicación han puesto de manifiesto la existencia de campos de trabajo en la región, donde presuntamente se emplea por la fuerza a cientos de miles de personas, especialmente en la cosecha de algodón. Algunos investigadores también afirman que el gobierno chino está llevando a cabo una campaña de esterilización forzada en Xinjiang para controlar el crecimiento de la población de origen uigur.

Los chinos niegan todas las acusaciones, afirmando que en Xinjiang solo hay centros de formación profesional y proyectos para la reducción de la pobreza y la lucha contra el terrorismo y el separatismo. La embajada china en Londres respondió que las acusaciones de los parlamentarios británicos son falsas: "Un insulto y una afrenta al pueblo chino, y una clara violación del derecho internacional". Los diplomáticos de Beijing agregaron que su país se opone firmemente a la "flagrante injerencia" de fuerzas extranjeras en los asuntos internos de China.

El gobierno británico se ha mostrado frío con respecto a la moción aprobada por la Cámara de los Comunes. El ministro para Asia, Nigel Adams, dijo que corresponde a un "tribunal nacional o internacional competente" determinar si lo que ocurre en Xinjiang es un caso de genocidio.

Sin embargo, Adams también dijo que la administración Johnson ha aumentado la presión sobre China a través de las Naciones Unidas. El mes pasado Londres impuso una serie de sanciones a Beijing por la violación de los derechos humanos en Xinjiang, medidas punitivas que también adoptaron contemporáneamente la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá.

 

1599813503-5f5b377f0df10.jpg