Sor Tudu: ‘Mi misión, de Dinajpur a Florencia’
de Sumon Corraya

La religiosa de etnia santal ejerce su ministerio en una casa donde viven seis monjas muy ancianas de otra congregación. "Hoy tenemos tantas vocaciones locales, que podemos servir al mundo como misioneros".


Dinajpur (AsiaNews) – Partió de Bangladés para ir a Italia y desarrollar su misión al servicio de las monjas ancianas de otra orden. La hermana Tarshila Tudu, de 37 años, es miembro de las Hermanas Catequistas del Inmaculado Corazón de María Reina de los Ángeles, una congregación religiosa fundada en 1951 en la diócesis de Dinajpur, por el entonces obispo Joseph Obert, misionero del PIME. La Hna. Tudu es una de las 50 misioneras que dejaron la pequeña Iglesia de Bangladés para ejercer su ministerio en el extranjero. De etnia santal, originaria de la parroquia de Lohanipara (distrito de Rangpur), sor Tudu ejerce su ministerio desde hace tres años en Florencia, en el convento de las Hermanas de San Francisco de Sales.

Actualmente de vacaciones en Bangladés, la hermana Turdu dialogó con AsiaNews: "En Florencia trabajo en un convento donde viven seis religiosas ancianas. Me ocupo de ellas. Atiendo sus necesidades, las acompaño y rezamos juntas". De las seis monjas mayores, dos están postradas en la cama, y las otras cuatro también tienen dificultades para caminar: sin la ayuda de alguien no podrían salir de casa.

Sor Tudu explica que las Hermanas de San Francisco de Sales han prestado un valioso servicio durante muchos años. Tenían una escuela de renombre en Florencia, pero ahora son todas muy mayores: la más joven tiene 87 años; la mayor, 99. La religiosa de Bangladés dice estar contenta con su servicio: "Antes servían a la gente como misioneras, y ahora yo les sirvo como misionera. Esto me da alegría. Me sorprendió ver la lealtad, el compromiso y la puntualidad en su vida comunitaria a pesar de su edad. Me quieren mucho”.

Su congregación se ocupa de estas hermanas ancianas desde 1988. Antes de ella, otra hermana, Santa Shila, trabajó en Florencia durante 11 años como enfermera. Otras tres hermanas catequistas del Inmaculado Corazón de María Reina de los Ángeles, procedentes de Bangladés, viven su misión en Italia en otra residencia de ancianos en Lecco, Lombardía. "El primer reto para nosotras es el idioma”, dice Sor Turdu. “Luego la comida, que es muy diferente a la nuestra. Pero con la colaboración de las hermanas mayores superé ambas cosas”.

Respecto a su vocación, ella recuerda: “Como no aprobé los exámenes de la escuela secundaria, mis padres me enviaron al convento de las Hermanas de la Caridad en Dinajpur para aprender a coser. Pero mientras estaba con ellas decidí que yo también quería ser religiosa. Empecé a estudiar de nuevo y, tras aprobar los exámenes, ingresé en las Hermanas Catequistas del Inmaculado Corazón de la Reina de los Ángeles en Dinajpur. Como religiosa, me gusta mucho la vida comunitaria y la oración".

En los años sesenta y setenta había muchos misioneros extranjeros que venían a ejercer su ministerio en Bangladés, pero ahora el número está disminuyendo y es la Iglesia de este país la que debe enviar a sus propios misioneros por el mundo. "En este momento -comenta la religiosa- tenemos un número suficiente de vocaciones entre el clero local y las hermanas. Así que podremos servir al mundo como misioneros". De hecho, la congregación de las Hermanas Catequistas del Inmaculado Corazón de la Reina de los Ángeles cuenta hoy con 164 religiosas, la mayoría de ellas jóvenes. Y las cuatro novicias que se están formando ya han dicho que están dispuestas a irse a otro país si se lo piden.

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