Kuala Lumpur dicta un cierre de actividades para contener la escalada de Covid-19

A partir de hoy, cierran las escuelas y las actividades no esenciales. De las 2.800 víctimas registradas desde el inicio de la emergencia sanitaria, más del 40% corresponden al último mes de mayo. El número de contagiados crece en Tailandia y Vietnam, donde ha surgido una nueva variante. En Singapur también rigen restricciones.


Kuala Lumpur (AsiaNews/Agencias) - El gobierno de Kuala Lumpur dictó esta mañana un lockdown a escala nacional para contener el aumento de casos de Covid-19. En el último período, el virus se ha propagado en varias naciones del sudeste asiático, desde Tailandia hasta Vietnam, donde ha surgido una nueva variante. El año pasado, gran parte de la región salió indemne de la primera ola de la pandemia gracias a que se tomaron medidas rápidas como el cierre de fronteras y otras restricciones que hoy parecen ser menos eficaces.

Los expertos están especialmente preocupados por Tailandia y Vietnam, donde se registran los últimos brotes. El aumento del número de casos también está relacionado con el cansancio de la población -que ya no tolera las restricciones- y con una campaña de vacunación que avanza lentamente. 

En Malasia, la situación se agrava progresivamente y las cifras lo confirman: en una nación de 32 millones de habitantes, de las 2.800 víctimas registradas desde el inicio de la pandemia, más del 40% corresponden al último mes de mayo. El número oficial de contagiados  supera los 570.000, con una cifra récord en la última semana. 

La curva de casos se habría disparado no solo por las variantes que están surgiendo en la región, sino también por los encuentros y celebraciones que tuvieron lugar entre marzo y abril con ocasión del Ramadán y la fiesta del Eid-al-Fitr, que marca el final del mes sagrado de ayuno y oración para los musulmanes. La población mayoritaria es islámica y los ciudadanos han ignorado o desafiado en varias ocasiones las directivas del gobierno, reuniéndose y celebrando. 

El lockdown que rige a partir de hoy incluye el cierre de todas las actividades no esenciales: sólo permanecerán abiertos los supermercados y las clínicas médicas. La mayoría de las escuelas están cerradas y los ciudadanos sólo pueden salir por situaciones de emergencia o fuerza mayor. En la mayoría de las regiones, los viajes están prohibidos desde hace meses. Aunque responden a la petición de los ciudadanos respecto a tomar medidas, el cierre podría hundir definitivamente actividades y negocios que han luchado durante el último año por mantenerse a flote y no quebrar.

"El impacto del coronavirus en los pequeños negocios como el mío es devastador", dice Lilian Chua, que dirige una peluquería en la capital. No tendrá más opción que cerrar el negocio, posiblemente para siempre. "El gobierno dicta el lockdown, pero el virus está en el aire", añade la mujer de 42 años. “En realidad, deberían acelerar la campaña de vacunación", pero lo cierto es que en Malasia, poco más del 6% de la población ha recibido al menos una dosis. 

El pasado fin de semana apareció una nueva variante del Covid-19 en Vietnam. Aparentemente, es una combinación de las cepas británica e india, aunque los expertos advierten que se necesitan más estudios para entender cuán peligrosa es y el grado de transmisibilidad. En Tailandia, el hacinamiento en las cárceles detonó un aumento en los contagios, con más de 4.000 casos diarios. Las restricciones también rigen en Singapur, que no asistía a ningún caso de transmisión interna desde hace meses. En Filipinas, el gobierno impuso medidas de cierre en Manila y sus alrededores en el mes de marzo, pero  estas se flexibilizaron tras una reducción gradual en el número de infectados. Por el contrario, las cifras de contagiados se mantienen estables en Indonesia, un país muy afectado el año pasado en las primeras fases de la emergencia mundial.

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