Diez desminadores murieron en un ataque en Baghlan

Las víctimas trabajaban para la organización sin fines de lucro Halo Trust. El gobierno local culpó de inmediato a los talibanes, quienes negaron la acusación. El nivel de violencia está aumentando en todo el país junto con la retirada del contingente internacional.


Kabul (AsiaNews / Agencias) - Diez desminadores de Halo Trust murieron en un ataque en la provincia septentrional de Baghlan y más de una docena resultaron heridos. El gobierno local culpó a los talibanes, quienes inmediatamente rechazaron la acusación. El ataque todavía no ha sido reivindicado.

James Cowan, director ejecutivo de la organización sin fines de lucro, dijo a la BBC que en realidad "los talibanes locales vinieron en nuestra ayuda y pusieron en fuga a los atacantes".

El ataque se produjo anoche, pero fue denunciado a los medios de comunicación esta mañana por un agente de las fuerzas de seguridad. "Cerca de 110 hombres, procedentes de comunidades locales del norte de Afganistán, se encontraban en el lugar después de terminar su trabajo en los campos minados cercanos", informó Halo Trust. "Condenamos enérgicamente el ataque contra nuestro personal, que estaba realizando una labor humanitaria para salvar vidas".

Los trabajadores fueron ultimados por hombres enmascarados que irrumpieron en el complejo de la organización ayer a la noche alrededor de las 21.50 (hora local). El portavoz del Ministerio del Interior, Tareq Arian, dijo que cuando entraron al edificio los talibanes "comenzaron a disparar contra todos". Sin embargo, el grupo extremista emitió un rápido desmentido. "Condenamos los ataques contra personas indefensas y los consideramos una brutalidad", tuiteó el portavoz, Zabihullah Mujahid. "Tenemos relaciones normales con las ONG. Nuestros muyahidines nunca llevarán a cabo ataques tan brutales".

En un video que la policía de Baghlan compartió con los periodistas, un sobreviviente del ataque afirmó que, antes de abrir fuego, los hombres armados preguntaron si alguno de ellos pertenecía a la comunidad hazara. “Vinieron cinco o seis hombres armados y nos llevaron a una habitación”, dijo el testigo. “Primero se llevaron todo nuestro dinero y teléfonos celulares, y después preguntaron quién era nuestro jefe. Preguntaron: '¿Hay algún hazara entre ustedes? ?' Le dijimos que no”.

Los hazaras son discriminados y perseguidos por su fe chiíta. En los últimos años, han sufrido secuestros y asesinatos tanto por parte de ISIS como de los talibanes. La violencia ha aumentado en todo el país desde que Estados Unidos anunció su intención de retirar todas sus tropas antes del 11 de septiembre.

 

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