Tayikistán celebra la unidad nacional (aún con el Covid)
de Vladimir Rozanskij

En 1997 el país salió de una sangrienta guerra civil. Las celebraciones marcan la perpetuidad del poder de Emomali Rakhmon, el "presidente eterno". Los desafíos actuales: la globalización y la pandemia. El gobierno tayiko sigue negando la propagación del coronavirus.


Moscú (AsiaNews) –  Tayikistán retoma las celebraciones del Día de la Unidad Nacional. Cabe recordar que el año pasado los festejos fueron limitados a causa de la pandemia del Covid-19. El 27 de junio de 1997 el país salió de una sangrienta guerra civil. Ese día, el jefe de Estado tayiko Emomali Rakhmon (quien permanece en el cargo) y los líderes de la oposición, Said Abdullo Nuri y Khodži Akbar Turadžonsod, firmaron el acuerdo "para el restablecimiento de la paz y la armonía nacional". La firma tuvo lugar en Moscú, en presencia del presidente ruso de aquel entonces, Boris Yeltsyn.

El "presidente eterno" Rakhmon pudo así felicitar a los habitantes de Tayikistán, 24 años después del acuerdo que también marca la perpetuidad de su poder. Rakhmon estaba al mando del país desde 1992, inmediatamente después del fin de la URSS, y fue uno de los líderes del Partido Comunista Soviético, agrupación que luego desapareció. A sus 68 años (nació dos días antes que Vladimir Putin), Rakhmon podría aspirar a batir muchos récords de longevidad en el poder, dado que no hay oposición que le haga frente.

El mensaje de Rakhmon se publicó en el sitio de la presidencia de la nación. En el texto del mensaje, el líder tayiko recuerda los dramáticos momentos de la guerra civil, en los primeros años de la lucha por la independencia del país de la Unión Soviética. En los combates murieron entre 30.000 y 60.000 personas. "Decenas de miles de madres -subraya el hombre fuerte de Dusambé- perdieron a sus hijos y muchas mujeres, a sus maridos. Más de un millón de compatriotas se convirtieron en refugiados, dentro y fuera de nuestras fronteras".

Rakhmon explica que "la amenaza más terrible de esos días oscuros provenía del hecho de que nos arriesgábamos a destruir la nación tayika; nuestro joven Estado podía desaparecer y nuestra historia acabar en la nada". El presidente enfatizó que "Solo al pueblo de Tayikistán corresponde el principal mérito; su papel fue decisivo para garantizar la paz y la seguridad, el entendimiento mutuo y la unidad nacional".

El mensaje advierte de los peligros que suponen las "condiciones imprevisibles" de la sociedad internacional actual. Rakhmon señala que en todo el planeta existe una "situación económica y política cada vez más compleja", con la propagación de pandemias y el ingobernable proceso de globalización. Frente a estos desafíos, la tarea del pueblo tayiko no puede considerarse en absoluto terminada.

Por otro lado, las negociaciones que condujeron a la paz en 1997 también fueron muy largas y arduas, con ocho rondas de reuniones que duraron cuatro años. Rakhmon instituyó el Día de la Unidad Nacional, mediante la firma de un decreto, el 22 de mayo de 1998. Desde entonces, el país celebra la fecha con gran solemnidad, excepto el año pasado, cuando debido a la pandemia (pese a que el gobierno niega su existencia) los festejos fueron limitados.

Lo cierto es que en los últimos días el Covid-19 volvió a hacerse sentir en Tayikistán y en toda Asia Central, donde la población sufre picos de calor extremo y una sequía generalizada. El gobierno tayiko intenta controlar la situación, pero, como en todos los meses anteriores, la tendencia sigue siendo negar la propagación del virus y tratar la mayoría de los casos como "formas anormales" de neumonía u otras enfermedades.

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