Beijing impone una ley anti-sanciones para Hong Kong: riesgo de fuga de empresas extranjeras

Será debatida la semana que viene en el Comité Permanente de la ANP. El ejecutivo de Hong Kong no quiere una imposición directas como la ley de seguridad nacional. Los bancos de la ciudad están atrapados entre las sanciones occidentales y las contramedidas chinas. Singapur y Tokio son posibles alternativas. Para las fuerzas pro-Beijing, la medida solo es disuasoria.

 


Hong Kong (AsiaNews) - Para preocupación de empresas locales y extranjeras, China se dispone a imponer su ley "anti-sanciones" en Hong Kong. La medida fue aprobada el 10 de junio por el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (APN) y constituye una respuesta a las medidas punitivas aplicadas al país por Estados Unidos y sus aliados. Permite a las empresas y entidades chinas apelar ante los tribunales nacionales para obtener protección contra eventuales sanciones extranjeras.

Una vez promulgada, el gobierno chino también podría tomar medidas contra empresas e inversores extranjeros en China que cumplan las prohibiciones impuestas por los gobiernos occidentales. Las represalias de Beijing pueden variar desde la denegación de visas hasta la expulsión del país y la confiscación de bienes.

La aprobación de la ley se aceleró cuando Estados Unidos, Europa, Canadá y Gran Bretaña impusieran restricciones económicas y financieras a funcionarios, entidades y organismos estatales chinos involucrados en la represión de los uigures y otras minorías musulmanas en Xinjiang. Las sanciones occidentales por sus políticas en Hong Kong también están en la mira de Beijing.

Según la prensa oficialista china, el Comité Permanente de la ANP se reunirá la próxima semana para decidir de qué manera se extenderá la ley anti-sanciones a Hong Kong (y Macao). Carrie Lam, jefa del ejecutivo de la ciudad, confirmó la adopción de la nueva legislación. Sin embargo, Lam especificó que prefiere que sea incluida en la Basic Law (la mini-Constitución de la ciudad) a través de la legislación local. En efecto, las autoridades centrales podrían decidir promulgarla de manera directa, como ocurrió en junio de 2020 con la Ley de seguridad nacional, impuesta para sofocar el movimiento democrático.

Según informa RTHK, la red pública de Hong Kong, las empresas de la ex colonia británica prefieren que la medida se adopte a nivel local. De esa manera esperan poder expresar su opinión antes de que se apruebe. El mayor problema es para los bancos de la ciudad, que podrían convertirse en víctimas de las sanciones occidentales y las contramedidas chinas, escenario que amenaza su función de intermediarios financieros entre Occidente y China.

Los referentes pro-Beijing en Hong Kong afirman que la nueva ley no provocará la fuga de la ciudad de los inversores extranjeros (tal vez a Singapur o Tokio). En su opinión, tendrá una función disuasoria, que obligará a los gobiernos extranjeros a pensarlo dos veces antes de sancionar a las personas y entidades chinas.

 

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