Elecciones, cardenal Sako: voto masivo contra el fraude para un verdadero cambio
de Dario Salvi

La convocatoria del 10 de octubre es un "momento de esperanza" que requiere una "amplia participación". Estados Unidos, Australia y Europa elogian el trabajo de la Comisión Electoral Independiente. También hubo compra de votos entre los cristianos, hay que revisar el tema de las cuotas para las minorías.

 


Roma (AsiaNews) - Las elecciones son un "momento de esperanza" para un "cambio real" siempre que haya una "amplia participación", por eso les digo a todos los iraquíes, y especialmente a los jóvenes "que vayan a votar" para "contribuir a un futuro mejor", de lo contrario "todo quedará igual que antes y no podrán lamentarse", declaró a AsiaNews el primado caldeo Louis Raphael Sako en vísperas de una votación crucial para el futuro del país. Las elecciones se anticiparon un año respecto al vencimiento natural de la legislatura, en respuesta a las protestas en las calles del otoño de 2019. "Irak - agregó el cardenal - necesita un cambio que sea fruto de una amplia participación".

Los jóvenes iraquíes, protagonistas de las manifestaciones de dos años atrás desde Bagdad hasta Basora, están "decepcionados". Algunos de ellos se presentarán como candidatos, siguió explicando el cardenal Sako, pero “no sé qué posibilidad tienen de obtener buenos resultados”. Desde la caída de Saddam Hussein en 2003 "hemos ganado en libertad y democracia", pero hemos perdido "estabilidad", en un clima de "confusión". El país y su pueblo son "más pobres", atrapados en las garras de "intereses y países contrapuestos. Hace falta un cambio verdaderamente democrático, porque el país es rico pero el dinero se desvía por la corrupción y la malversación".

Las elecciones políticas del 10 de octubre son la quinta votación para renovar el parlamento unicameral desde la invasión estadounidense que provocó la caída del rais y dio origen a un complejo sistema multipartidista. Aproximadamente 25 millones de votantes han sido llamados a las urnas y deberán elegir 329 diputados entre 3.200 candidatos, en 83 distritos electorales. El 25% de las bancas está reservado para las mujeres. La futura Cámara debe nombrar al presidente y al primer ministro, a quienes luego se les encomendará la tarea de formar gobierno. Lo más probable es que la victoria sea para los movimientos chiítas que ya están en el poder, aunque tienen profundas divisiones internas.

En los últimos tiempos varios líderes religiosos, entre ellos el patriarca caldeo y la máxima autoridad chiíta, el gran ayatolá Ali al-Sistani, han hablado públicamente en contra de la abstención: “Nuestras palabras - confirma el cardenal - han tenido un amplio eco en la población. El mismo presidente me agradeció este llamamiento, que es fuerte precisamente para alentar a la gente, aunque la situación sigue siendo complicada”. Existe el peligro de que incluso los ciudadanos de a pie boicoteen las urnas, "decepcionados porque no han visto ningún cambio en 18 años". Ese también, señala, es un "gran peligro", porque hay fuerzas interesadas en "obstaculizar" la votación para formar "un gobierno de emergencia. Muchas facciones esperan que haya una baja participación para poder hacer lo que quieren”.

Las elecciones serán monitoreadas por la comunidad internacional, que considera la cita con las urnas como una oportunidad que los ciudadanos deben aprovechar para decidir su futuro de manera democrática. Decenas de países, entre ellos Estados Unidos, Australia, Canadá y miembros de la Unión Europea, han elogiado el trabajo preparatorio de la Comisión Electoral Independiente iraquí. Esperan que pueda ser un voto libre, justo e inclusivo sin episodios de violencia. “Si la gente participa - confirma el card. Sako, será posible un cambio respecto del pasado. En 2018 hubo casos documentados de fraude y corrupción y en realidad solo habría votado el 20% de las personas. Los iraquíes tienen miedo de que haya fraude, de que las mismas personas del pasado estén conspirando para mantenerse en el poder”, y a eso hay que responder “con una gran participación”. Debemos luchar, prosigue, contra los que hacen política sólo "por intereses personales, sin visión de futuro".

Por último, el primado caldeo no escatimó críticas a los políticos cristianos, que en el pasado también estuvieron involucrados en actos de corrupción o "compra de votos, con promesas indebidas para ganar consensos". Por eso, concluye, sería importante revisar la cuestión de las cuotas reservadas a las minorías", porque de esta forma "no tienen sentido y solo le sirve a los políticos para ganar un escaño, no a la comunidad para mejorar su vida".

 

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