Una reportera de The Economist fue expulsada de Hong Kong; nuevo golpe a la libertad de prensa

Las autoridades se negaron a renovar la visa de Sue-Lin Wong, corresponsal del semanario británico. En el pasado reciente, otros periodistas extranjeros fueron blanco de ataques. Tras la aprobación de la ley de seguridad, los reporteros se ven obligados a autocensurarse. Beijing desmiente todas las acusaciones.


Hong Kong (AsiaNews) - En un nuevo golpe a la libertad de prensa, las autoridades de la ciudad expulsaron a Sue-Lin Wong, una corresponsal de The Economist. Denegaron la renovación de su visa, sin dar ninguna explicación al respecto. El año pasado Aaron Mc Nicholas, del Hong Kong Free Press, y Chris Buckley, del New York Times, sufrieron el mismo trato. Y Victor Mallet, del Financial Times, pasó por la misma situación en 2018. 

El mundo del periodismo expresó su apoyo a Wong. Los observadores del sector comentaron que es otro día triste para Hong Kong, ahora sometida a la misma represión que existe en la China continental.

Según una sondeo anónimo realizado la semana pasada por el Hong Kong Foreign Correspondents’ Club, el 84% de los periodistas entrevistados afirmó que las condiciones de trabajo en la ciudad empeoraron considerablemente desde la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional, la draconiana ley impuesta por Beijing en junio de 2020. Además, el 56% de los encuestados admite que se autocensura o evita los artículos sobre temas delicados.

El gobierno chino desmiente las acusaciones y afirma que el número de periódicos registrados en la ciudad aumentó en el último año. Sin embargo, quienes critican a las autoridades centrales señalan que también aumentó el número de publicaciones forzadas a cerrar, por la presión política que sufrían. El caso más notorio es el de Apple Daily, un periódico independiente fundado por el magnate editorial católico Jimmy Lai. La publicación favorable a la democracia cerró el 24 de junio. Acusado de amenazar la seguridad nacional, el periódico sufrió el arresto de sus directivos y periodistas, además de la congelación de sus activos, valuados en 18 millones de dólares hongkoneses (unos 2 millones de euros)

Otros medios, como RTHK, perdieron su autonomía editorial. La dirección de la televisión pública de la ciudad ahora está a cargo de un ex burócrata. Steve Vines, conocido ex periodista y presentador de RTHK, huyó a Gran Bretaña para escapar del "terror blanco" que asola la ciudad.  El término se utiliza para denunciar la utilización de la Ley de Seguridad para atacar a los medios de comunicación y aterrorizar a la población.

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