Una expedición estudia el monasterio sumergido de San Paisij
de Vladimir Rozanskij

Situado en el Volga, el monasterio fue inundado por los soviéticos para construir una gran central hidroeléctrica. Tiene una historia gloriosa. El gran papel del Padre Paisij en la reconstrucción de Rusia. Un nuevo hallazgo que es visto como un signo del renacimiento ortodoxo en el país.

 


Moscú (AsiaNews) - Está en marcha una serie de expediciones submarinas para verificar el estado del Monasterio de la Protección de la Madre de Dios de San Paisij. Este antiguo santuario del Volga fue sumergido por los soviéticos hace 100 años para construir una gran central hidroeléctrica. La organización de la exploración está a cargo del Departamento Regional de Desarrollo Económico de la región de Jaroslavl, en el norte de Europa, con la bendición de Feoktist (Igumnov), obispo local de Pereslavl y Uglič.

En la búsqueda, que comenzó el 15 de noviembre, participan buzos profesionales, miembros de Defensa Civil y un grupo de historiadores. Los soviéticos terminaron la central hidroeléctrica a finales de la década del ‘30, durante el gobierno de Stalin, quien convirtió la destrucción de las iglesias antiguas en un programa manifiesto para impulsar el ateísmo. Para construir el complejo, las autoridades utilizaron partes de los edificios del monasterio, desmantelando algunos muros. Por primera vez desde la creación del embalse de Uglič, se busca descubrir lo que ha quedado bajo el agua durante todo este tiempo.

El monasterio tiene una gloriosa historia, que se remonta a su fundación a mediados del siglo XV por el monje Paisij, enviado por su tío y padre espiritual Makarij de Kaljazin, cuyo monasterio también fue hundido por los soviéticos (el campanario aún puede verse emergiendo del agua). El monasterio de Paisij fue uno de los primeros edificios de piedra de la ciudad de Uglič, uno de los centros espirituales más importantes de Rusia, que renació tras el "yugo tártaro" de dos siglos gracias a la evangelización monástica del norte. Su iglesia central podía albergar a más de 2.000 fieles, y los muros estaban decorados con varios frescos del famoso pintor de íconos Andrei Rublev.

El monasterio de Pokrov (Protección) acabó en medio de las guerras "turbias" de principios del siglo XVII, con las invasiones de los polacos y los "falsos zares" durante el vacío de poder que se produjo tras el periodo de Iván el Terrible. Su reconstrucción tras los enfrentamientos, en los que perdieron la vida más de 60 monjes, marcó el renacimiento de la Rusia ortodoxa durante el primer siglo patriarcal. Fue uno de los santuarios más importantes y uno de los más ricos en vocaciones monásticas. Además de impulsar la formación de monjes, tuvo un rol importante en la educación del pueblo.

El director de la expedición, Dmitry Širgaev, es conocido por haber organizado un gran parque ecológico en la zona del Alto Volga llamado "Leyendas del Bosque". Destacó que la idea de estudiar el monasterio hundido surgió tras un estudio colectivo sobre la historia de la zona de Uglič, con el objetivo de transmitir la memoria a las generaciones futuras. A su modo de ver, "la influencia espiritual del monasterio fue enorme, y no se puede olvidar el gran papel del padre Paisij en la reconstrucción de todo el país".

Circulan desde hace tiempo muchas leyendas en torno al estado de conservación de los restos del monasterio. Algunos creen que no se ha salvado nada; para otros, los muros de la iglesia principal siguen ahí. Otros afirman que todavía se pueden escuchar de vez en cuando los sonidos del antiguo campanario, que solía tener 30 metros de altura. El misterio también rodea a las reliquias de San Paisij, que podrían haberse conservado en las ruinas submarinas del monasterio.

En Uglič vive uno de los más veteranos expertos en la historia del territorio, Viktor Erokhin, quien ha puesto a disposición muchos mapas topográficos con planos del monasterio antes de su destrucción, además de fotografías y otros documentos. En su opinión, deberían encontrarse al menos los cimientos y varios elementos arquitectónicos: "Esperamos hallar una de las magníficas cruces doradas. Esto sería un signo del nuevo renacimiento de la fe ortodoxa en nuestro país".

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