Papa: la violencia dom├ęstica mata la libertad y asfixia la vida

En la audiencia general, Francisco alertó sobre el peligro de la posesividad en las relaciones. Dirigiéndose a los peregrinos polacos, comparó la Operación Reinhardt -una de las páginas negras de la Shoah- con las masacres de hoy en Ucrania. "Pedimos a la Inmaculada Concepción que sea un consuelo para los que sufren la prueba de la brutalidad de la guerra".


Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - "La posesividad es enemiga del bien y mata el afecto: Los numerosos casos de violencia en el ámbito doméstico, de los que, lamentablemente tenemos frecuentes noticias, surgen casi siempre de la pretensión de poseer el afecto del otro, de la búsqueda de una seguridad absoluta que mata la libertad y asfixia la vida, convirtiéndola en un infierno”. Así se expresó hoy el Papa Francisco al dirigirse a los fieles, durante la habitual audiencia general de los miércoles, en el Aula Pablo VI del Vaticano.

Continuando con el ciclo de catequesis dedicado al discernimiento, el Papa se detuvo hoy en el tema de la confirmación de una buena elección. "El tiempo -explicó- es un criterio fundamental para reconocer la voz de Dios en medio de tantas otras voces. Una de las características del buen espíritu es que comunica una paz que perdura".

El pontífice se detuvo en particular en algunos aspectos que ayudan a entender, con el paso del tiempo, si la decisión tomada fue buena. En primer lugar, toca considerar si la decisión es vista como "un posible signo de respuesta al amor y la generosidad del Señor hacia mí". No nace del miedo, del chantaje emocional o de la coacción, sino de la gratitud por el bien recibido, que mueve el corazón a vivir con liberalidad la relación con el Señor". Luego está "la conciencia de sentir que uno está en su lugar en la vida, y que se es parte de un plan mayor, al que uno desea ofrecer su contribución".

Otro signo importante es si "se permanece libre respecto a lo que hemos decidido, si estamos dispuestos a cuestionarlo, incluso a renunciar a ello si se desmintiera, procurando en ello una posible enseñanza del Señor". No porque Él quiera privarnos de lo que queremos, sino para vivirlo con libertad, sin apego". Sólo Dios sabe lo que es verdaderamente bueno para nosotros".

"Sólo podemos amar en libertad -continuó el Papa-, por eso el Señor nos creó libres, libres incluso para decirle que no. Ofrecerle lo que más apreciamos redunda en nuestro interés, ya que nos permite vivirlo de la mejor manera posible y de verdad, como un don que Él nos ha hecho, como signo de su bondad gratuita, sabiendo que nuestra vida, así como toda la historia, está en sus benévolas manos". Este es el sentido más auténtico de lo que la Biblia llama el temor de Dios, ese "respeto que echa por tierra todos los demás temores, porque se dirige hacia Aquel que es Señor de todas las cosas". "Reconocer esto -concluyó Francisco- es fundamental para una buena decisión, y nos tranquiliza sobre lo que no podemos controlar o prever: la salud, el futuro, los seres queridos, nuestros proyectos”.

Poco después, al dirigirse a los peregrinos polacos, Francisco se refirió a la iniciativa del Centro para las Relaciones Católico-Judías de la Universidad Católica de Lublin, que el lunes conmemoró el aniversario de la "Operación Reinhardt", la barbarie nazi, parte de la Shoah, que entre julio y octubre de 1942 exterminó a casi dos millones de personas en Polonia, la mayoría de origen judío. "Que el recuerdo de este horrible hecho -comentó el Papa- suscite en todos intenciones y acciones en favor de la paz". Y la historia se repite. Veamos lo que está ocurriendo hoy en Ucrania".

Por último, Francisco invitó a vivir la solemnidad de la Inmaculada Concepción, que se celebra mañana, invocando la paz: "Con la mirada dirigida a la Virgen María -dijo-, sean siempre audaces en la promoción de los valores del espíritu. A ella, nuestra dulcísima madre, le pedimos que sea consuelo para todos los que sufren la prueba de la brutalidad de la guerra”. Y pidió “especialmente por los mártires ucranianos. Recemos por este pueblo mártir, que está sufriendo tanto".