Aún no se resuelve la disputa entre Ereván y Bakú por el corredor de Lachín
de Vladimir Rozanskij

Bakú mantiene cerrado el corredor que conecta Ereván con Nagorno Karabaj, el enclave armenio en territorio azerbaiyano. Tensión por la situación en la localidad de Tegh. La población local se siente agobiada por la disputa. Cualquier negociación debe tener en cuenta el carácter indomable de la población armenia que vive en la zona.


Moscú (AsiaNews) - El presidente de la Comisión Parlamentaria de Defensa de Armenia, Andranik Kočaryan (ver foto), se reunió con periodistas para explicar la situación del corredor de Lachín, objeto de una disputa. Actualmente el corredor impide la comunicación de Ereván con Nagorno Karabaj, un enclave armenio en territorio azerbaiyano. El diputado armenio se centró en la situación de la aldea de Tegh, un nudo clave de la zona afectada en la parte oriental de la región de Siunyk, a 88 kilómetros de la ciudad fronteriza de Kapan, donde tiene su base desde noviembre de 2020 el mando de las fuerzas de "pacificación" del ejército ruso.

En la zona también hay fuerzas armadas de Azerbaiyán, y no está claro hasta qué punto éstas están en connivencia o en conflicto con los rusos, además de con los armenios. Según Kočaryan, los azeríes no han hecho nada para liberar la zona, a pesar de las reiteradas declaraciones en este sentido. Al mismo tiempo, los organismos designados por Bakú y Ereván trabajan en la corrección de las fronteras, lo que indica que, al menos sobre el papel, la situación ha mejorado en los alrededores del pueblo de Tegh, así como en el otro centro de Kornidzor.

Como explicó el diputado, "cuando hablamos de mejoras, significa que hemos incorporado este tramo crucial a la discusión. Y aunque todavía no veamos transferencias reales, quizás estamos comenzando a entender qué es nuestro y qué es de ellos". Esperamos que "al menos, empiecen a retirarse un poco", dijo, refiriéndose a los azeríes.

El primer ministro armenio, Nikol Pashinian, declaró durante una reunión de gobierno que "se han fijado puntos de reubicación fronteriza a 7 y 12 kilómetros, y se está trabajando en otros 5 kilómetros alrededor de Tegh". Según el análisis de los armenios, los adversarios han establecido instalaciones con obras de ingeniería a 100-300 metros de los puntos fronterizos, violando las distancias de seguridad y los acuerdos generales. "Estamos hablando de ello con los azeríes, para que se alejen de Tegh, pero si no lo entienden, llegará el día en que tendremos que encontrar la manera de hacérselo entender", agregó el mandatario.

Como señala Kočaryan, cuando el gobierno de Bakú comience realmente a liberar la zona, se podrá hablar de la "retirada recíproca" de los militares de las zonas más calientes. Por lo tanto, será necesaria una investigación sobre una base legal para comprender plenamente quiénes son los responsables de los incidentes que provocaron varias víctimas y la suma de los problemas que bloquean todo el corredor. Precisó que se actuará, "a todos los niveles, desde el más bajo hasta el más alto, centrándose en las acciones de las distintas autoridades sobre el terreno".

En la localidad de Tegh, hay un jefe administrativo de la comunidad, y la población se mezcla con las fuerzas militares. Debido al mantenimiento y reparación de las carreteras hay varios tramos afectados, que son decisivos para el paso de vehículos. Hasta ahora, no se ha tomado ninguna medida contra funcionarios de la parte armenia, y el Consejo Municipal de Tegh espera la llegada de una comisión de investigación, junto con representantes del Gobierno, para "aclarar numerosas cuestiones que siguen siendo oscuras", reitera Kočaryan.

Uno de los miembros del Consejo de Tegh -representante de la oposición contra los "ancianos" del pueblo- Masis Zejnalyan, viajó a la capital de Siunyk, y pidió a los administradores regionales que visiten el lugar para verificar la situación. "No importa de qué lado estén, pueden venir los profesores de la Casa de la Cultura", siempre que alguien intente realmente comprender cómo viven los lugareños, ahora abandonados como mariposas revoloteando en una prisión", agregó. Al parecer, los azeríes han destruido cultivos para instalar sus instalaciones, y los habitantes se sienten acorralados entre soldados y policías de todas las facciones.

Los ciudadanos de Tegh, dice Zejnalyan, no tienen intención de "renunciar a su pan” y “no van a rendirse sin luchar, ¿qué futuro nos espera?". Cabe recordar que, como siempre ocurre en estos territorios, cualquier negociación debe tener en cuenta el carácter indomable de la población.