Un filósofo político chino en la Pontificia Academia de Ciencias Sociales

Entre los nuevos miembros nombrados por el Papa se encuentra el profesor Bai Tongdong, que enseña en la Universidad Fudan de Shanghai y contrapone el modelo "igualitario" de las democracias occidentales al pensamiento político confuciano. Y precisamente la comprensión del "modelo chino desde su propia perspectiva" será el tema central del próximo taller del organismo vaticano a finales de junio.


Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - El Papa Francisco ha nombrado por primera vez a un académico chino entre los miembros ordinarios de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, el órgano consultivo que creó Juan Pablo II en 1994  para ayudar a la Santa Sede a reflexionar sobre temas relacionados con la economía, la sociología, el derecho y la ciencia política. Entre los tres nuevos académicos que ha anunciado hoy el Vaticano figura el profesor Bai Tongdong, de 53 años, catedrático de la Facultad de Filosofía de la Universidad Fudan de Shanghai, así como de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York. Los otros dos nuevos miembros serán el sociólogo estadounidense Justin Farrell y la teóloga australiana Tracey Anne Patrice Rowland.

Además de ser un signo más de la atención del Papa Francisco hacia China, la inclusión de este joven profesor chino en el organismo que ahora preside sor Helen Alford -y que actualmente entre sus 35 miembros cuenta con economistas como Mario Draghi, Jeffrey Sachs y Joseph Stiglitz o filósofos y juristas como Rocco Buttiglione, Christoph Engel y Niraja Gopal Jayal, de India- también es significativa por el perfil específico de los estudios que realiza el profesor Bai Tongdong. El "Maestro Bai" -como lo llaman sus alumnos en China-, nació en Beijing en 1970. Se doctoró en filosofía en Boston, y se dedica al estudio de las teorías políticas a partir del pensamiento confuciano. En los últimos años ha sido un interlocutor privilegiado en las universidades occidentales para el estudio del modelo chino. Su obra más conocida es un libro de 2019 publicado por la Universidad de Princeton bajo el título "Against Political Equality: The Confucian Case". La tesis que defiende -y que resulta evidentemente controvertida- es que el igualitarismo que las democracias liberales han proclamado como valor entra a veces en conflicto con el bien común. Mientras que la filosofía confuciana -con su síntesis de unidad y compasión- ofrecería un enfoque más universalmente aplicable a las sociedades y a las mismas relaciones internacionales.

Por lo tanto, parece evidente cómo se entrelaza este nombramiento con el gran tema de la relación entre libertad, autocracias y bien común que la proyección a escala global de la China de Xi Jinping plantea a la comunidad internacional. No es casualidad que dentro de unas semanas China sea el tema central de un taller sobre "Diálogo entre civilizaciones y bien común" que la Pontificia Academia de Ciencias Sociales realizará en Roma los días 27 y 28 de junio. El objetivo declarado del encuentro es comprender a Beijing "no a través de la lente de fuentes externas, sino desde su propia perspectiva", evaluando "las características sociales, culturales, políticas y económicas de la China contemporánea, el impacto de su política global y su cumplimiento de las obligaciones y normas internacionales".