25/11/2020, 12.29
KIRGUISTÁN
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Biskek: nueva Constitución, nuevas protestas

de Vladimir Rozanskij

El país debate sobre su carácter multiétnico y religiosidad. Pero por encima de estas cuestiones, la nueva Carta Magna permite que el presidente se presente varias veces en las elecciones. Para el politólogo Askat Dukenbaev, todas estas discusiones son "un arma de distracción masiva".

 

Moscú (AsiaNews) - El país más inestable de Asia Central, Kirguistán, se prepara para aprobar una nueva Constitución. El 23 de noviembre comenzó el debate sobre el preámbulo de la nueva Carta Magna en el parlamento de Biskek. Todas las enmiendas propuestas serán sometidas a un referéndum el día 10 de enero del 2021, junto con las elecciones presidenciales anticipadas. La primera sesión del parlamento estuvo marcada por los contrastes respecto a las primeras líneas del documento, que proponen llamar a la población del país como “el pueblo kirguiso” o “el pueblo de Kirguistán”, poniendo en tela de discusión el origen étnico de los ciudadanos. Sin embargo, el debate de fondo es la ampliación de las prerrogativas del presidente, siguiendo el modelo de la nueva Constitución rusa. Se presume que estas nuevas facultades debieran reforzar el rol del impulsor de estas modificaciones: el primer ministro interino Sadyr Zhaparov (foto 2).

Hay que destacar que en un Kirguistán marcado por los enfrentamientos sociales, todas las iniciativas políticas de los últimos dos meses son bastante dudosas: el proyecto de reforma constitucional fue aprobado por el Parlamento el 17 de noviembre, pero el mandato de los diputados había expirado el 28 de octubre. A principios de octubre, Zhaparov estuvo en prisión por mantener un rehén, pero las protestas masivas contra las elecciones parlamentarias - también desfasadas -, le permitieron recuperar su libertad y ascender a la cima del poder, hasta que asumió el gobierno y las funciones provisionales de presidente del país. El 15 de noviembre Zhaparov renunció voluntariamente a su cargo, para poder presentarse como candidato en las elecciones presidenciales.

En esta vorágine de cambios, Zhaparov logró imponer el debate sobre la reforma constitucional, cuyo proyecto también fue firmado por otro presidente interino, Talant Mamytov. También se convocó una Asamblea Constitucional formada por 89 personas, entre ellos diputados, funcionarios, profesores y activistas sociales. La asamblea se topó con un proyecto ya redactado, cuya autoría se desconoce oficialmente.

Según el rector de la Universidad Ruso-Kirguisa de Relaciones Internacionales, Lejl Sydykov, miembro de la Asamblea Constitucional, el preámbulo de la nueva constitución no está de acuerdo con la Declaración Universal de Derechos Humanos, ya que "el pueblo de Kirguistán está formado por representantes de diversos grupos étnicos... se busca el enfrentamiento entre los distintos grupos del país". El director de la Comisión Nacional para la Libertad Religiosa, Akin Toktaliev, propone eliminar la proclamación de Kirguistán como "Estado laico", ya que "el 98% de los ciudadanos son creyentes", en su mayoría musulmanes. Junto con otros miembros, propone la definición de "un país basado en la ciencia y la cultura progresista". En realidad, el texto propuesto también elimina las garantías de protección de la libertad de expresión, que habían sido incorporadas al texto anterior, del año  2010.

Sin embargo, la principal modificación se refiere a las facultades del presidente para presentarse a nuevos mandatos, aunque sólo sea por cinco años y ya no por seis, y a formar un nuevo órgano estatal superior, el Consejo de Estado (similar al de Kazajistán y Rusia), llamado Kurultai (como el Consejo del Gran Kan del imperio medieval de Gengis Kan, una figura histórica cada vez más de moda en las tierras del antiguo imperio soviético) Dado que esta institución está concebida como un "consejo del pueblo", también se propone cambiar el nombre de la nación:  en vez de "República Kirguisa" pasaría a llamarse "República Popular de Kirguistán". El presidente también podría nombrar a los dirigentes de la administración local y de todo el poder judicial, siguiendo el ejemplo de la nueva Constitución rusa.

El domingo 22 de noviembre tuvo lugar una manifestación de casi 500 personas en la plaza central de Biskek (foto 1), convocada por aquellos que se oponen al referéndum y a la reforma constitucional, que ha sido denominada Kanstitución, ya que solo apunta al beneficio personal de Sadyr Zhaparov. Uno de los líderes del partido opositor Ata-Meken ("La Patria"), Omurbek Tekebaev, acusa al equipo de gobierno de "engañar al pueblo", por haber eludido la Corte Constitucional del país. El politólogo kirguiso Askat Dukenbaev, en una entrevista con la radio Azattyk, habla de la reforma como "un arma de distracción masiva". En las elecciones presidenciales, los principales rivales de Zhaparov debieran ser el líder del partido Kanat Isaev de Kirguistán y Butun Kirguistán ("Kirguistán Unido") Adakhan Madumarov.

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