08/05/2019, 16.09
ALEMANIA-CHINA
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Liu Xia: Todavía no consigo aceptar la muerte de Liu Xiaobo

Con ocasión de su primera muestra de fotografías, la esposa del disidente y Premio Nobel cuenta un poco sobre su vida: el dolor, que siente sigue siendo muy fuerte, el matrimonio con Liu Xiaobo en un campo de trabajo forzado y el riesgo de caer en prisión al redactar la Carta 08. En China, actualmente se ejerce un férreo control sobre el pensamiento y la expresión.

Frankfurt (AsiaNews/RFA) – Liu Xia, poetisa y fotógrafa, es la viuda de Liu Xiaobo, Premio Nobel por la Paz y prisionero de conciencia. Tras permanecer ocho años bajo arresto domiciliario en Beijing, ella está comenzando una nueva vida en Alemania, donde acaba de lanzar su primera muestra de fotografías.

Liu vive en Alemania hace casi un año. La muestra de sus fotos en Frankfurt marca el inicio de su carrera como fotógrafa profesional.

En una charla abierta al público con el artista disidente Ai Weiwei en la Galería Peter West, llevada a cabo el 3 de mayo pasado, por primera vez, Liu habló de su dolor por la pérdida de su marido, que estuvo recluido en prisión, hasta morir de un cáncer de hígado, en julio de 2017.

“Es algo que no quiero afrontar”, le dijo a Ai Weiwei durante la conversación. “Todavía no consigo aceptar que Xiaobo haya muerto”.

“En el funeral de Xiaobo me sentía falsa, como si estuviese recitando. Quizás llegará el día en que podré expresarme y entonces diré y escribiré, palabra por palabra, lo que quiero decirle a Xiaobo”.

Liu recordó que su marido y ella tuvieron pocas posibilidades de hablarse en las semanas que precedieron a su muerte, en el Hospital Nro. 1 de la Universidad Médica de Shenyang, donde Liu Xiaobo estuvo bajo el férreo control de la policía.

“Hay un montón de cosas sobre las que no tuvimos la posibilidad de conversar -dijo-. “Quizás seré capaz de aceptar su partida cuando haya escrito todo [lo que quería decirle]”.

 

Recuerdos que siguen estando lejanos

Con respecto a cómo se siente ahora, que puede moverse con relativa libertad, a diferencia de cuando estaba bajo arresto domiciliario, impuesto por Beijing, Liu dijo que no se ha estabilizado en absoluto, y que se siente “extremadamente incómoda” y a menudo piensa en ir a comprar un boleto para regresar a casa.

Su cuerpo quizás haya llegado a Berlín, pero sus pensamientos y emociones todavía siguen estando en Beijing, donde está su casa, que todavía sigue plagada de recuerdos de su matrimonio.

“Yo le prometí a Xiaobo que a cualquier lugar donde fuera, siempre lo llevaría conmigo, pero de hecho no me han permitido conservar sus cenizas, de modo que al final, llegué aquí… Podré estar aquí, pero mis recuerdos siguen estando lejos, y yo siempre estaré allá”.

Liu también contó cómo fue que se casó con Liu Xiaobo, en una ceremonia sencilla, celebrada en el Año Nuevo chino de 1996, en un campo de trabajo forzado, donde él estaba descontando la pena. Esto le permitió tener derecho a visitarlo como prisionero, por ser su esposa.

Más tarde, cuando él se preparaba para publicar la Carta 08, un documento redactado por varias manos, que solicitaba un gobierno constitucional en China, ella le advirtió acerca del riesgo de terminar en prisión si la publicaba. Pero también le dijo que no se oponía a él, porque las personas deben decidir por sí mismas cómo quieren consumir las pocas décadas que tienen de vida.

Liu confesó que continúa tomando fármacos anti-depresivos, que la ayudan a combatir su depresión, heredada tras ocho años bajo arresto domiciliario, durante los cuales la policía la mantuvo encerrada en su apartamento.

Ai Weiwei le aconsejó a Liu que escriba su historia, como una forma de terapia para una persona cuyos más mínimos movimientos fueron monitoreados por la policía durante años.

 

Las luchas del pueblo

La muestra, titulada “Por favor, cerrad vuestros ojos”, exhibe fotografías en blanco y negro que fueron tomadas por Liu Xia entre 1996 y 1999.

Una serie de fotos lleva el título “Niño feo”, y representan las luchas y los gritos de la gente en la China de hoy en día, donde rige un férreo control sobre el pensamiento y la expresión. Una de las imágenes más importantes es un retrato titulado “Las manos de Liu Xiaobo”.

Liu llegó a Alemania en julio de 2018, tras una espera de meses e incertidumbre respecto a su destino. La policía de los servicios de seguridad la mantuvo bajo arresto domiciliario desde el mes de octubre de 2010, cuando se difundió la noticia del Premio Nobel otorgado a su marido, y apenas se la vio escasamente en público en el funeral de Liu Xiaobo, en julio de 2017.

Liu Xiaobo falleció el 13 de julio de 2017 por un cáncer de hígado, mientras cumplía una sentencia de 11 años, por subversión. Las autoridades denegaron el permiso para que Liu Xiaobo y  Lui Xia pudieran acceder a atención médica en el exterior.

Liu fue arrestado en el 2008, inmediatamente después de la publicación de la Carta 08, y condenado un año después, en la Navidad del 2009.

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