Obispos filipinos: una colecta especial para las víctimas del terremoto
El balance actualizado es de 37 muertos, cuatro desaparecidos y más de 450 heridos. Mons. Gilbert Garcera, presidente de la Conferencia Episcopal Filipina, pidió la contribución de toda la población para ayudar en las tareas de socorro. En muchas zonas afectadas por el sismo todavía no hay electricidad. También hay casas destruidas y más de un millar de evacuados en Indonesia.
Manila (AsiaNews) - La Conferencia Episcopal Filipina (CBCP) expresó su solidaridad con las víctimas del fortísimo terremoto que sacudió a Sarangani, en el sur de Filipinas, y pidió oraciones y la ayuda de todo el país para los damnificados y para la reconstrucción de las comunidades afectadas. Los prelados también anunciaron una colecta especial durante las misas del domingo 14 de junio, que se destinará íntegramente a las poblaciones afectadas por el sismo. Mons. Gilbert Garcera, presidente de la CBCP, pidió la contribución de toda la población para financiar las tareas de socorro y reconstrucción a través de los centros diocesanos de acción social y de Cáritas Filipinas, la principal agencia humanitaria de la Iglesia católica en el país asiático.
El fuerte terremoto sacudió ayer por la mañana la provincia de Sarangani y otras zonas de la isla de Mindanao, al sur del país. “Nos solidarizamos con el dolor de las familias que han perdido a sus seres queridos, rezamos por la pronta recuperación de los heridos y nos unimos espiritualmente a todos aquellos que han sido desplazados de sus hogares y han perdido sus medios de subsistencia", escribió Mons. Garcera en la carta pastoral que se publicó hoy. "También recordamos en nuestras oraciones –continuó– a los socorristas, al personal médico, a los organismos gubernamentales y a los voluntarios que siguen trabajando incansablemente para responder a esta tragedia".
El presidente de la CBCP también expresó su profunda preocupación por las personas afectadas por el terremoto y pidió a todas las diócesis, parroquias, comunidades religiosas e instituciones católicas de todo el país que incluyan una intención especial en la oración de los fieles durante todas las misas del próximo domingo. Una oración especial “por las víctimas del terremoto, por quienes participan en las operaciones de búsqueda y rescate, y por la pronta recuperación de las comunidades afectadas”.
Los fondos recaudados serán canalizados a través de los centros diocesanos de acción social y de Cáritas Filipinas para llevar adelante el trabajo de ayuda y rehabilitación. Jennibeth Dapar, residente en Sarangani, explicó que el devastante sismo afectó duramente a toda la provincia y muchos municipios han sufrido gravísimos daños en las infraestructuras, comenzando por las viviendas. Muchas familias han perdido sus hogares y necesitan urgentemente alimentos, agua potable, ropa y refugio temporal. "Si tienen la posibilidad de ayudar a la gente y apoyar las labores de socorro, sería fantástico", dijo a AsiaNews. “En este momento, cuenta hasta la más pequeña ayuda. Unámonos por Sarangani. La bondad, la compasión y la generosidad de las personas en estos momentos difíciles –añade– siempre serán recordadas”.
Por su parte, la Conferencia de Superiores Mayores de Filipinas ha pedido oraciones y solidaridad para las comunidades afectadas por el terremoto. En un comunicado exhortó a la población a unirse para ayudar a las víctimas del desastre, que ha causado muertos, daños en las infraestructuras, cortes de energía y comunicaciones en varias zonas de Mindanao. “En estos momentos difíciles, unámonos en oración por la seguridad, la protección y la recuperación de todas las personas afectadas". La comunidad religiosa señaló también la importancia de la compasión y de la unidad para responder a las necesidades de las comunidades damnificadas.
El P. Jerome Millan, director de acción social de la diócesis de Marbel, informó sobre la magnitud de los daños causados por el terremoto en la ciudad de General Santos y en otras localidades de Sarangani, como la destrucción de infraestructuras y la falta de suministro eléctrico. “Todavía no hay electricidad. Muchas casas y edificios han sufrido daños”, dijo el sacerdote. Según el último informe del National Disaster Risk Reduction and Management Council (NDRRMC), la cifra actualizada es de al menos 37 muertos, a los que se suman 479 heridos y cuatro personas que se encuentran desaparecidas. La Catholic Educational Association of the Philippines (CEAP) pidió solidaridad con las víctimas del terremoto y oraciones por los socorristas que continúan las operaciones de búsqueda en las zonas afectadas. Por su parte, la Church People Workers Solidarity (CWS) llamó a la unidad y a la cooperación entre los grupos de trabajo de la Iglesia y la comunidad para brindar ayuda inmediata a las víctimas.
La CMSP también lanzó una campaña de donaciones para que la Iglesia pueda ayudar a las familias afectadas. “Como personas consagradas y de buena voluntad, estamos llamados –señaló la CMSP en una nota– a ser instrumentos del amor y de la misericordia de Dios. Gracias a sus generosas donaciones, podemos ayudar a proporcionar alimentos, agua, refugio, medicamentos y otros bienes esenciales a nuestros hermanos y hermanas afectados por este desastre".
El terremoto también ha causado daños en Indonesia, donde se registran al menos 45 viviendas con daños graves y 1.160 personas evacuadas en la provincia de Sulawesi Septentrional, según informa la agencia de Protección Civil local (Regional Disaster Management Agency, BPBD). Las viviendas afectadas se encuentran en las regencias de las Islas Talaud y de las islas Sangihe, pequeños archipiélagos frente a las costas de la provincia de Sulawesi Septentrionala las que se llega tras un viaje en barco de uno o dos días. Hubo 11 casas dañadas en las islas Talaud y 34 en las islas Sangihe. También se vieron afectadas varias estructuras públicas en Sangihe, entre ellas una mezquita, dos iglesias, una escuela y una residencia oficial.
Las zonas afectadas en Sangihe incluyen las aldeas de Kawio, Matutuang, Marore, Bira, Batu Wingkung, Tambung, Santiago, Kolongan Beha y el distrito de Kendahe. El jefe de la BPBD de Sulawesi Septentrional, Adolf Tamengkel, explicó que “también resultaron dañados una unidad hospitalaria en la aldea de Mala, en el distrito de Melonguane, en la regencia de las islas Talaud, y un almacén en el puerto de Perintis en el distrito de Essang".
(Con la colaboración de Mathias Hariyadi)
10/10/2025 15:08

