09/05/2016, 11.06
INDIA
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Obispos indios: Total condena por la violación y el homicidio de una joven dalit

de Nirmala Carvalho

Jisha era una estudiante de derecho de 28 años. Fue violada, apuñalada treinta y ocho veces y luego asesinada. La Oficina para las Mujeres de la Conferencia episcopal india se unió a las protestas de la sociedad civil. Médico católico: “La vida de las mujeres es considerada menos importante que de la de los hombres. Su explotación se inicia antes del nacimiento, con los abortos selectivos; luego continúa con la industria de los úteros en alquiler”.

Mumbai (AsiaNews)- La conferencia episcopal india condenó con fuerza la violación sexual y el asesinato sucedido el 28 de abril pasado en el distrito de Ernakulam, en Kerala. La Oficina para las mujeres de la CBCI (Chatolic Bishop´Conference of India) declaró: “Condenamos con dureza el bárbaro acto y horrible contra una mujer y expresamos una profunda preocupación por la vida y la dignidad de las mujeres en nuestro país. Es absurdo que una mujer sea burlada, molestada y abusada en cualquier edad y que esa no esté al seguro ni en su propia casa. Esto cuestiona sobre la seguridad de las mujeres hoy en India”

Los obispos indios se unieron a la condena de la sociedad civil, que de hace días protesta por la salvaje agresión contra la muchacha. Jisha fue violada y asesinada la noche del 28 de abril. En su cuerpo los médicos encontraron treintaiocho heridas.

El incidente fue publicado por la prensa india como: “el caso Nirbahya de Kerala”, desde el momento que la violación se asemeja a otro caso de violencia conocido en todo el mundo. El de Nirbhaya, la estudiante de enfermería violada en un autobús en Delhi en 2012. En aquella ocasión la joven murió días después en un hospital de Singapur, tras padecer atroces sufrimientos.

El doctor Pascoal Carvalho, miembro de la Pontifica Academia por la vida, dice a AsiaNews: “La violencia contra las mujeres no el solo ejemplo de violación de los derechos humanos. Los prejuicios de género prevalecen en la India y causan graves preocupaciones por la seguridad de las mujeres. Este horrible y brutal ataque contra una joven mujer es una vergüenza para la seguridad de nuestras mujeres y una mancha para el mundo, por el modo en que tratamos a las mujeres”.

Según el médico, el origen de la violencia debe ser atribuido a la “mentalidad patriarcal y a la sociedad machista, que llevan a estos crímenes atroces, tanto en el ámbito doméstico como en los lugares de trabajo. En nuestro país no son insólitas las agresiones en casa, la victimización de la violencia, las muertes por la dote y los abusos”.

El doctor Carvalho, que es también miembro de la Comisión diocesana para la vida (DHLC), sostiene que las agresiones contra las mujeres “se inician incluso antes del nacimiento, con una mentalidad contra la vida que alienta a realizar abortos selectivos para evitar embarazos no deseados de mujeres”. “Esto es el resultado- agrega- de una cultura que considera al hombre superior a la mujer. Según los datos del National Crime Records Bureau, cada tres minutos se comete un crimen contra una mujer”.

“También la subrogación de la maternidad- concluye el médico- es otra forma de explotación, que en India factura cada año más de dos millardos de dólares. La industria del útero no sólo refuerza los estereotipos de género, según los cuales las mujeres son sólo una mercancía, sino que lleva también a la explotación de las madres subrogadas, que a menudo no saben a qué se están prestando”.

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