Manifestaciones en todo Myanmar: ‘¡Decimos no a la dictadura!’ (FOTOS)
de Francis Khoo Thwe

Decenas de miles de manifestantes marchan en numerosas ciudades. Solo se registran situaciones de tensión en Naipyidó. En Mandalay, el obispo de la ciudad salió a la calle para apoyar a los manifestantes, y saludó con los tres dedos en alto. Críticas al card. Bo por su carta "demasiado neutral" y benévola con los militares. Se difunde el llamamiento del Papa  pero los fieles quieren "una declaración más clara".

 


Rangún (AsiaNews) - Decenas de miles de personas se manifestaron hoy en muchas ciudades del país (ver galería de imágenes) exigiendo el fin de la dictadura militar y la liberación de la líder Aung San Suu Kyi. A las manifestaciones asistieron no sólo miembros y simpatizantes de la Liga Nacional por la Democracia (National League for Democracy, NLD), el partido de Aung San Suu Kyi, sino también trabajadores, médicos, enfermeras, monjes budistas, sacerdotes e incluso obispos. En Mandalay, el obispo católico de la ciudad, Monseñor Marco Tin Win, salió a la calle en apoyo de los manifestantes (fotos 2 y 3), y saludó con los tres dedos en alto, que se ha convertido en el símbolo de la lucha por la libertad contra la dictadura militar.

Hoy es el tercer día de manifestaciones populares, luego del golpe de Estado perpetrado por los militares, que anuló los resultados de las elecciones de noviembre, en las que la NLD  obtuvo más del 70% de los escaños.

Hasta ahora sólo se han registrado enfrentamientos entre los manifestantes y el ejército en Naipyidó, la capital, donde las fuerzas de seguridad utilizaron cañones de agua contra las personas que protestaban. Se difunden los llamamientos que instan a la desobediencia civil, una campaña que comenzó hace unos días con una huelga de médicos y enfermeros y luego se extendió a estudiantes y profesores.

En Yangon, un grupo de monjes marchó delante de los manifestantes, junto con trabajadores y estudiantes. Entre las numerosas pancartas y carteles, se leía: "¡Liberen a nuestros dirigentes, respeten nuestros votos, no al golpe militar!" y "¡No a la dictadura!".

Las protestas de estos días son las mayores desde 2007, cuando la "revolución azafrán" impulsada por monjes budistas condujo a un replanteo de la junta militar y a fomentar las reformas democráticas. Esas reformas, que dieron cada vez mayor espacio a la sociedad civil, parecen haberse interrumpido con el golpe de Estado del primero de febrero, la semana pasada.

Entre los católicos de Myanmar (alrededor del 1% de la población), ha dado lugar a polémicas la figura del card. Charles Maung Bo, quien se dejó retratar con los militares de la Junta (foto 4). Su carta de exhortación a la paz y al diálogo también fue criticada por ser "demasiado neutral", ya que parece respaldar la acusación del ejército de que hubo fraude en las elecciones de noviembre. Esta acusación fue rechazada por el Comité Electoral.

Ayer, el Papa Francisco expresó su "profunda preocupación" por la situación en Myanmar y su "solidaridad con el pueblo". También pidió que "quienes tienen responsabilidades en el país se pongan al servicio del bien común con voluntad sincera, promoviendo la justicia social y la estabilidad nacional, para una convivencia armoniosa".

Varios fieles dijeron a AsiaNews que desearían que el Papa expresara "una declaración más clara del Papa". Mientras tanto, difunden el mensaje de ayer del pontífice.

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