Sanaa, los houthies están dispuestos a aceptar la tregua ofrecida por los saudíes
Riad ha ofrecido un alto el fuego de cinco días para permitir la distribución de ayuda humanitaria. El Rey saudí Salman defiende la operación militar, para evitar la amenaza creada por un "grupo sectario". Más de 70.000 civiles, entre ellos miles de niños, huían de Sadaa, el bastión rebelde. La preocupación de la ONU por la escalada de la violencia.

Saná (AsiaNews / Agencias) - El Houthi quieren responder "positivamente" a la oferta de una propuesta de alto el fuego por la coalición árabe dirigido por los saudíes, que en las últimas semanas lanzó una campaña militar en Yemen contra los rebeldes chiíes cercanos a Teherán. Riad ha propuesto una tregua  durante cinco días a partir de mañana, para permitir el transporte y la entrega de ayuda humanitaria - comida, medicamentos y artículos de primera necesidad - a una población devastada por la guerra. Según algunas agencias humanitarias en la zona, en la sola gobernación de Sadaa - bastión rebelde - hay 70.000 civiles (incluidos 28.000 niños) que huyen de la violencia.

La coalición liderada por Arabia Saudita, con el apoyo de Washington, tiene la intención de regresar el país a manos del ex presidente (en el exilio) Abdrabbuh Mansour Hadi, quien dejó el pasado febrero la capital Saná tras el avance de los rebeldes Houthi. Varias veces en las últimas semanas sunitas musulmanes sauditas han acusado a Irán de armar a los rivales chiítas de Irán, acusaciones que Teherán ha rechazó.

El Rey saudí Salman hablo en estos días de los ataques aéreos en Yemen, señalando que son la respuesta al intento de complot de un "grupo sectario" local, que amenaza la paz y la seguridad en la región. El monarca defendió la operación militar en Riad contra rebeldes chiitas Houthi, ya que evita al Yemen para convertirse en "un escenario privilegiado para el terrorismo, los conflictos internos y el conflicto", como en el pasado "en otros países" de la región.

Sobre el conflicto en Yemen también se ha dirigido el representante de la ONU Johannes Van Der Klauuw, según el cual "el bombardeo indiscriminado de zonas pobladas es contra el derecho internacional". El diplomático de la ONU dijo que estaba "profundamente preocupado" por el ataque de la coalición liderada por Arabia Saudita en el norte contra los rebeldes Houthi.

"Muchos civiles - dijo - se encuentran atrapados en Saada, no tienen gasolina para el transporte". Por el contrario, la coalición considera a Saada, bastión de los rebeldes chiítas, una "zona de guerra" y el 8 de mayo lanzó a los residentes volantes de advertencia para que huyan. Para el representante de la ONU golpear a toda la provincia "pondrá innumerables civiles en riesgo" y con los panfletos no cumplen los saudíes con sus responsabilidades.

Ayer las bombas de la coalición también golpearon la casa del ex presidente Al Abdullah Saleh - Houthi aliado - en la capital Sanaa; Sin embargo, permaneció ileso e incluso entre los miembros de su familia, no hubo heridos.

Mientras tanto, un barco del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas ha atracado en el puerto occidental de Hodeida, la entrega de un primer tramo de combustible que servirá para mejorar la entrega de ayuda. El MV Amsterdam ha proporcionado 300.000 litros de combustible diesel a las poblaciones de las organizaciones humanitarias que operan en la zona.

Desde enero del año pasado el país ha sido escenario de un sangriento conflicto interno  que ve oponerse a los líderes sunitas, apoyado por Arabia Saudita, y los rebeldes chiitas Houthi, cercanos a Irán. Desde marzo, los sauditas liderando una coalición, han lanzado bombardeos aéreos contra los rebeldes. De acuerdo con los informes de las Naciones Unidas, del 19 de marzo, el conflicto ha matado al menos a 1.400 personas e hiriendo a otros 6000.

 

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