El Card. Chow viajan a Nápoles con una reliquia del mártir Pablo Wu

En una pausa en los trabajos del Sínodo, el obispo de Hong Kong participaron en una misa en el antiguo Colegio de los Chinos, espacio crucial en las relaciones entre Occidente y Beijing en el siglo XVIII. La misa con motivo de la deposición de una reliquia de san Pablo Wu Wanshu, joven de Hebei de dieciséis años que murió mártir durante la rebelión de los bóxer.

Nápoles (AsiaNews)- Entre los siglos XVIII y XIX decenas de jóvenes chinos fueron llevados desde Oriente para formarse y volver después a China como misioneros en su propio pueblo. El cardenal de Hong Kong Stephen Chow saw-yan que participa en los trabajos de la Asamblea en el Vaticano pasaron en Nápoles el primer domingo libre de los trabajos del Sínodo, en lo que en otros tiempos fue el Colegio de los Chinos. Invitados por el padre Pablo Kong, capellán de la comunidad china de Nápoles y coordinador de las comunidades católicas chinas en Italia, celebraron por la tarde la misa en la iglesia de la Sagrada Familia de los Chinos, una presencia histórica en el barrio de Sanità, cuyas raíces se remontan el colegio que fundó en Nápoles, en 1724, el misionero Matteo Ripa (y del que nació, después de ser suprimido en el siglo XIX, el actual Instituto Universitario Oriental).

También concelebró con los prelados chinos el cardenal Crescenzio Sepe, arzobispo emérito de Nápoles que visitó la República Popular China en 2010, y el obispo auxiliar de Nápoles, Mons. Michele Autuoro, en presencia de unas cincuenta personas.

Fue una ceremonia sencilla, presidida por el cardenal Chow, que en su homilía no hizo referencias directas a la situación en China, pero - a la luz de las dramáticas noticias de estas horas - habló de cuánto necesita el mundo de hoy encontrar la paz y la armonía, cultivando los vínculos entre los pueblos. Pero también fue muy significativo el gesto que acompañó la liturgia: la deposición de una reliquia de san Pablo Wu Wanshu, un joven mártir chino, asesinado en la provincia de Hebei en 1900 a la edad de 16 años, durante los ataques contra los cristianos que caracterizaron la rebelión de los bóxer. Un testigo chino de la fe que vivió en los años que la historiografía oficial del Partido Comunista Chino suele recordar sólo por las "humillaciones" infligidas a China. Y cabe recordar que san Pablo Wu – beatificado por Pío XII en 1955 – es uno de los 120 mártires chinos proclamados santos por Juan Pablo II el 1 de octubre de 2000, en una ceremonia que fue motivo de una durísima reacción polémica por parte de Beijing. Por eso también resulta significativa la presencia en Nápoles de los dos prelados pertenecientes a los organismos "oficiales" de la Iglesia en China.

El joven Pablo Wu - por otra parte - es recordado por los católicos chinos como un gran testigo de la fe. Según relató Shan Jinsheng -un no católico- en el testimonio que prestó en 1929 y que sirvió de base para el proceso de beatificación, la valentía de este joven de dieciséis años para no negar su fe cristiana frente a los bóxers fue tan grande que incluso alentó a su abuelo Wu Anjun a renunciar a la abjuración y morir también como mártir. El anciano, a quien todos en el pueblo recordaban como un hombre temeroso, al ver que su nieto aceptaba morir por su fe en Jesús, corrió hacia los bóxers diciendo: "Mátenme, yo también soy cristiano". Ahora su reliquia acompañará el camino de la comunidad china de Nápoles, fortaleciendo una amistad con Oriente de raíces antiguas.

 

Secciones

Ecclesia in Asia
Mondo russo
Indian Mandala
Lanterne rosse
Porta d'Oriente
Asia Today

AsiaNews Weekly
Las noticias de Asia que importan

Suscríbete al boletín para recibir cada semana noticias verificadas, análisis y reportajes de los países asiáticos.

Suscríbeteal boletín
P.I.M.E. Centro Missionario
Agenzia Fides
P.I.M.E. Brasil
Radio Mondo
Mondo e Missione
P.I.M.E. U.S.A.
TV 2000