Hong Kong (AsiaNews/Agencias) – Medio millón de personas en marcha contra la controvertida ley sobre la extradición forzada, un decreto deseado “con urgencia” por Beijing. Es el deseo expresado por los organizadores, los miembro de las asociaciones por los derechos humanos y civiles de Hong Kong. Los cuales al mismo tiempo tiempo condena los ataques contra la policía sucedidos el viernes pasado, en el curso de una marcha de los abogados contra la ley y niegan decididamente cualquier involucración.
En la asociación de los abogados hay miembros, los cuales piensan que la nueva ley servirá para persecuciones políticas dentro el mismo territorio de Hong Kong, suprimiendo la libertad de palabra.
En los años pasados, también sin la ley,5 editores que publicaban libros críticos hacia la dirección china y fueron secuestrados y arrestados en China. Otro hecho que preocupa a los democráticos y abogados es que las Cortes chinas, en los casos que prevén la cadena perpetua y la pena de muerte, tienen la discreción de investigar también más allá de los 20 años del caso.
Si se lograse alcanzar un objetivo de medio millón de manifestantes se iría a tocar el récord del 1° de julio de 2003, quando 500 mil personas salieron a las calles contra el plan de aprobación de la ley sobre la seguridad nacional del ex Territorio. También en aquel caso, la decisión daba demasiado poder a las autoridades chinas.
La movilización pasa también por internet. Unas 500 peticiones online piden la abrogación del decreto y la “no discusión” del texto dentro del Consejo legislativo, el mini- gobierno de hong kong. Decenas de miles de personas han firmado el pedido y sobre el fórum se discute mucho sobre la oportunidad de “ceder de nuevo” frente a Beijing.
Hong Kong tiene una larga tradición democrática, impuesta en un primer momento por los dominadores británicos y luego consolidados en el tejido social. En el Territorio se desarrollaron en los decenios las mayores y más significativas formas de oposición al gobierno comunista de China continental. La Basic Law - Constitución dejada por los británicos en 1997, año del retorno de Hong kong a Beijing- permite 50 años de democracia a los habitantes. Pero muchas de estas leyes, objetan muchísimos en las redes sociales, “están ahorcando los últimos vestigios de democracia e independencia”.








