Seúl (AsiaNews) - El papel de China en las decisiones de Corea del Norte "se ha exagerado. Si Beijing se decidiera por una línea dura contra Pyongyang, el régimen de Kim podría responder con medios aún más provocadores". Lo dijo Qiangyi Jin, director del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad China de Yanbian, al periódico gubernamental Global Times.
De acuerdo con Corea del Sur y fuentes de inteligencia de Estados Unidos, el gobierno de Corea del Norte está preparando su cuarto test nuclear no autorizado de la comunidad internacional. Yun Byung-se, Ministro de Relaciones Exteriores de Seúl, se reunió con diplomáticos de la ONU en Nueva York y les dijo que el Norte "está listo para una nueva explosión atómica. Cuando se tome la decisión política, van a actuar."
China, el último aliado económico y político que queda en Pyongyang, parece cada vez más distante del incómodo aliado. Aunque comenzó a condenar las provocaciones militares en los foros internacionales, Beijing sigue siendo el principal proveedor de alimentos y energía en el Norte. Además, prácticamente la totalidad de la cooperación económica que el régimen de Kim Jong-un tiene lo recibe de los industriales chinos extranjeros.
Según Jin, "China no va a venir a cortar estos puentes, ya que la reacción de Corea sería realmente impredecible. Puesto que Pyongyang está decidido a desarrollar armas nucleares, no obedecerá a ninguna otra nación. Incluyendo China".














