Seúl (AsiaNews/Agencias) - El líder norcoreano Kim Jong-un insta a los funcionarios a centrarse en la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos, frente a la "sombría" situación económica. Kim pronunció el discurso ayer, en un acto con motivo del 76º aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores: hubo celebraciones de diversa índole, pero no un desfile militar como suele ser habitual.
La economía del régimen comunista norcoreano se encuentra estrangulada por las sanciones internacionales debido a su programa nuclear y de misiles; a ello se suma el aislamiento autoimpuesto para hacer frente a la pandemia, que ha empeorado la situación.
La necesidad de liquidez fue confirmada por Kim Kuk-song, un coronel norcoreano que desertó y concedió una entrevista a la BBC. El "más rojo de los rojos", como él mismo se describe, tuvo que abandonar el país en 2014 y desde entonces vive en Seúl y trabaja con los servicios de inteligencia surcoreanos. Relató la búsqueda desesperada de dinero por parte de los dirigentes norcoreanos: tratan de obtenerlo por cualquier medio, incluyendo el tráfico de drogas y hasta la venta de armas en África y Oriente Medio.
En abril, Kim Jong-un había pedido a la población que se preparara para otra "marcha extenuante", recordando un intenso periodo de hambruna en la década de 1990, durante el gobierno del difunto Kim Jong-il. En ese momento, se le pidió a Kim Kuk-song que encontrara "fondos revolucionarios” -en otros términos, que recurriera al tráfico de drogas ilegales. Sin embargo, con el dinero que ganaba, el ex líder norcoreano "construía villas, compraba coches, comida, ropa y artículos de lujo". Se estima que en Corea del Norte murieron entre cientos de miles y un millón de habitantes en la década del ‘90, como consecuencia de la prolongada escasez de alimentos. Otra fuente de ingresos proviene de la venta ilegal de armas a Irán, asegura Kim Kuk-song. En efecto, recientemente, las Naciones Unidas acusaron a Corea del Norte de suministrar armas a Siria, Myanmar, Libia y Sudán.
Desde 2017, el número de detenidos por espionaje ha disminuido en Corea del Sur. Según el ex coronel, esto se debe a la formación de una unidad compuesta por al menos 6.000 hackers: "La Universidad de Moranbong solía elegir a los estudiantes más brillantes de todo el país y los sometía a seis años de formación especial".
El coronel desertor continuó diciendo que abandonó el país después de que Kim Jong-un llegara al poder y matara a su tío Jang Song-thaek en 2013, quien era visto como una amenaza y como el líder de facto de Corea del Norte. "Abandonar mi país, donde yacen las tumbas de mis antepasados y de mi familia, y huir a Corea del Sur, que era una tierra extranjera para mí en ese momento, fue la decisión más angustiante desde el punto de vista emocional", Ma, Kim Kuk-song añadió después: "A partir de ahora, trabajaré activamente para liberar a mis hermanos del Norte de las garras de la dictadura y para que gocen de la verdadera libertad".














