Ciudad del Vaticano (AsiaNews)- “La pacífica convivencia entre ciudadanos pertenecientes a diversas religiones es un camino concretamente recorrible que produce armonía y libera las mejores fuerzas de un entero pueblo, transformando la simple convivencia en una verdadera colaboración y hermandad”. Lo dijo hoy el Papa Francisco recibiendo (en la Foto) a una nutrida delegación albanesa, que vino al Vaticano por los 550 años de la muerte de Giorgio Castriota Skanderberg.
El héroe nacional albanés “defendió con valentía los valores espirituales y el nombre cristiano” de la invasión otomana, por la cual se tiene “la buena disposición en considerar las diferencias como ocasión de diálogo y de recíproco aprecio, estima y conocimiento”.
Ella además “favorece el desarrollo de caminos espirituales auténticos y se vuelve un válido ejemplo al cual mirar con interés para construir una paz duradera, fundada en el respeto de la dignidad y de la persona humana”.
En su discurso, el Papa Francisco también recordó su visita a Albania en el año 2014, durante la cual pudo constatar que “el clima de respeto y de confianza recíproca entre católicos, ortodoxos y musulmanes es un bien precioso para el país y adquiere un relieve especial en este nuestro tiempo”. En el final, un pensamiento por “los Santos mártires que han testimoniado su fe a precio de la vida” y a S. Teresa de Calcuta.








